20101129

Como algodón de azucar


Dejamos atrás Donato Guerra y nuestra primera parada fue la Biblioteca México. Esta biblioteca es una de las más grandes del país aunque no es tan vieja porque fue fundada en 1946. El edificio que la alberga data de finales del siglo 18 y fue escenario de varios acontecimientos históricos, entre ellos, sirvió como cuartel durante la “Decena Trágica”. Todavía en un monumento que esta enfrente se conservan los cañones que resguardaron el lugar.


Cuando cursaba mi bachillerato y nos dejaban alguna tarea complicada, veníamos en grupo desde el Estado de México a buscar información. En la preparatoria que yo iba teníamos biblioteca pero no una hemeroteca, así que cuando necesitábamos consultar periódicos atrasados debíamos viajar hasta acá, porque desafortunadamente en México no hay demasiadas bibliotecas, las que hay suelen estar escondidas y contar con instalaciones y acervos muy limitados. La Biblioteca México siempre estaba –aun lo esta, quiero suponer- llena de estudiantes de todos los puntos de la ciudad, era una aventura venir desde tan lejos, en grupo y sin supervisión de adultos a un lugar tan céntrico, bonito y lleno de cosas interesantes, no solo adentro del recinto. Las pocas veces que vine me la pase muy bien y nunca volví tras terminar la prepa, por eso y porque a Trying le encantan los libros fue que quise traerla a este lugar.


Nota al calce: Se permite tomar fotos en el interior, pero sin flash y solicitando un permiso. Si llegan muy temprano hay que esperar a que los empleados, que son la mar de amables, se dispongan a trabajar, porque se nota que su horario de trabajo no es muy estricto =)

El edificio quedo muy dañado tras el terremoto de 1985, tanto que se pensó en derribarlo, pero el gobierno federal realizó una gran inversión para su rescate. El costo arquitectonico del mismo fue la inclusión de estas columnas de acero y múltiples soportes en las salas de consulta que aunque no van con la fisonomía colonial del edificio, lo han mantenido en pie sin menoscabo de su belleza.

No revisamos libros porque teníamos el tiempo limitado, pero pudimos ver un par de exposiciones: una sobre carteles de una campaña de libertad de expresión y otra sobre fotos de la Decena Trágica.


Foto atribuida a Gustavo Casasola

El edificio del periódico Nueva Era tras ser incendiado por la turba al conocerse la detención de Francisco I. Madero. 19 de febrero de 1913. Esta es la esquina de la calle Balderas y Articulo 123, (la prolongación de Donato Guerra...). 93 años después la zona sigue siendo sede de varios periódicos y, a una cuadra de donde fue tomada, duermen todas las noches decenas de personas abandonadas a su suerte. No hemos avanzado mucho.

Una de las razones por las que me gustaba ir a la Biblioteca México, es porque saliendo podíamos ir a “babosear” al mercado de artesanías que esta del otro lado de La Ciudadela (la plaza donde se encuentra la Biblioteca México). Trying ya había visitado fugazmente este mercado hace dos años y se había quedado con ganas de recorrerlo bien, así que fuimos a comprar algunos recuerdos.

 
Mientras Trying andaba buscando cosas en otro pasillo, yo me senté en unas escaleras y tome esta foto. Esa señora del traje Triqui que sale en primer plano me armó un drama porque yo andaba tomando fotos sin comprar nada en su puesto y fue inútil hacerla entender que yo no le había tomado foto a ella sino al pasillo. Tras la discusión, me quede ahí esperando a Trying y una niña de unos 6 años que estaba detrás y que yo no había visto, se me acercó, se sentó junto a mi y recargándose en mi brazo y me empezó a contar sobre un cuento que estaba mirando –no leyendo, todavía no sabia leer-. Cuando Trying, para su desconcierto, apareció estaba yo en gran plática con la niña. Fue un momento muy lindo aunque algo extraño, no sólo porque la niña resultó ser hija de la Triqui, (estaba a punto de sacarle una foto cuando me enteré de ello...) sino porque un echo simple y lindo como este, de haber ocurrido en Estados Unidos me habría puesto en riesgo de ser acusado de paidofilia... acá acercársele a un niño que no conoces, tomarle fotos o tocarlo puede desatar la enfermiza paranoia –justificable o no- de medio mundo. La Triqui solo me miró, dió media vuelta, y continuó acomodando mercancía y regañando a la pequeña que en la foto aparece debajo de la mesa.

Después nos regresamos en metro hacia la Alameda Central con la intención de caminar desde ahí hasta el hotel para darnos un baño e ahí ir a visitar a suegra de Trying y a sus cuñadas.


La policía  montada del D.F. anda celebrando el bicentenario. Antes de ver las pistolas y sus placas, pensábamos que eran un grupo de mariachis =)



Para ese momento ya las toxinas chilangas me hacian estragos, hasta llegue a sentir nostalgia por el detestable espectáculo que es caminar entre los puestos de ambulantes.


Digo yo...hay que estar muy mal para extrañar esto. Por cierto que aquí nos vieron la cara de gringos: Unos chamaquitos nos vendieron una nieve de limón a 15 pesos cuando puestos más adelante costaban 5... Pero eso sí, eran unos transas bien decentes: Les pagué con uno de 20, olvidé mi cambio y me fueron a alcanzar metros adelante para dármelo.


Todos los domingos, el gobierno de la ciudad cierra algunas vialidades para organizar un paseo ciclista. Cualquier persona puede traer su bicicleta o rentar alguna para recorrer la ruta. Ese domingo cerraron Avenida Reforma (cuando pasamos más temprano, aun estaba abierta al tránsito) desde el monumento a la Diana Cazadora hasta La Basílica de Guadalupe. Un circuito de 20 kilómetros que nos quedamos con ganas de recorrer.


Ofrecen también servicio técnico gratuito.



 Este es el D.F. que enamoró a Trying los viajes anteriores...


Lic. Ebrard: En cuanto tenga oportunidad, dese una vuelta por Donato Guerra, allá hace falta un poco de mantenimiento...

Llegamos al hotel y de ahí con la familia. La alegría de comprobar que todos estamos bien, buena comida y mucha conversación, equilibran las indiscreciones de mi madre sobre mi comportamiento cuando tenia 6. Trying tiene ahora muchas respuestas a sobre porque mi carácter es como es y yo saque en claro que mi madre no es de persona de fiar. La próxima vez echaré un par de somníferos en su bebida...

Ya en la noche regresamos al hotel, y aunque para entonces cumplíamos cerca de 40 horas sin pegar un ojo, tuvimos energía para salir a dar la vuelta a ver que nos encontrábamos.


 
Juro que hice la lucha por retratar lo hermosa que era la luna saliendo por Av Juárez, pero este tímida foto fue lo mejor que obtuve.
 

El Monumento a La Revolución esta irreconocible: A la cúpula le construyeron un elevador transparente (bastante horrendo... por esa razón procure ocultarlo en la toma) que permite subir a la terraza, la vista debe ser hermosa desde ahí pero no quisimos comprobarlo. Se le instaló también un impresionante juego de luces que de tanto en tanto lo viste de colores y se construyó una fuente danzarina a ras de suelo a la que también se dotó de iluminación en tonos patrios. Una multitud se arremolinaba en torno a los chorros de agua convirtiendo la fuente en un improvisado balneario.



Me encanta México: Organizamos la pachanga a la menor provocación. =)


Además, había función de cine; cientos de espectadores veían “Chicogrande”, una película sobre la invasión mexicana a Texas. Nos quedamos unos minutos a verla y nos pareció muy interesante, pero como ya estaba empezada mejor nos fuimos dejando a toda esa gente (más de 1000 personas, calculo) disfrutando de su fiesta y nos dirigimos en taxi al Zócalo.

Ahora que la Calle Madero es únicamente peatonal, utilizarla como vía de acceso a la principal plaza del país es una de las cosas más recomendables de experimentar en el D.F.

 


¡Cómo me gusta la música de los organilleros!. Siempre que los veo les damos unas monedas. Ojalá no desaparezcan de las plazas de nuestro país.

Había un espectáculo de luces con motivo del Bicentenario, pero no entramos porque la plancha del zócalo estaba llena y porque aunque impresionante, desde lejos se advertía el tono patriotero de la versión oficial, de ese México revolucionario-institucional que cree que los rayos láser y los fuegos artificiales pueden subsanar la carencia de justicia y bienestar social que la nación padece. Parte de esos casi 25 millones de dólares despilfarrados en lucecitas, bien podrían haber ayudado a la gente que vimos a nuestro arribo a la capital, ¿No lo cree usted, Felipe?


Video: Diario Reforma.


Terminamos el día caminando de regreso a nuestro hotel, cansados pero felices, tras la primera jornada de este viaje del que planeo juntar los pedacitos, antes que el tiempo se los lleve como si fueran hebras de algodón de azúcar huyendo al viento.



¿A que no adivinan a quien le regala el muchacho esa varita de algodón?

17 comentarios:

bixitoluminoso dijo...

gracias por acercarme Mexico al otro lado del charco.

La biblioteca me gusto mucho

Ministry of Silly Walks dijo...

Me encantó la pose de Juana en ese póster.
Tengo muchas ganas de dar una buena paseada por el DF, con alguien de allá, con recuerdos chilangos. No es lo mismo que ir nomás a turistear.

Cuidado con la madres, que apenas se convierten en suegras dejan de ser de fiar.

Implicada dijo...

Tu post se me fue como algodón de azúcar, ya lo saboreaba y quería más.

¿la música de la caminata entre los puestos ambulantes es del ambiente? porque le queda muy bien

¿Por qué les vieron la cara de gringos?
ah!!! pues!!!
les aplicaron la mexicana "el que no es tranza no avanza"

trying not to sell dreams for small desires dijo...

after this trip to DF i consider myself an honorary chilanga.

ahem...

que honda, we!
no manches, ca!

(well, sorta..)

todavia dijo...

Bixito:

La biblioteca es bien linda y tiene mucha historia.

todavia dijo...

Ministry:

La Sor Juana rifa!

Si, para disfrutar el defectuoso no hay como ir con alguien que conozca. Yo no conozco mucho, pero lo poquito que conozco alcanza para una semana bien paseados!

Jijos, hubieras visto que oso me hicieron pasar mi madre y Trying =P

todavia dijo...

Implicada:

Ya empiezo a rejuntar recuerdos del segundo dia =)

Si, es incfreible que con solo 4 años aca ya perdi la nocion del valor de las cosas en Mexico.

Oye que caro esta todo!

todavia dijo...

Trying:

Hasta deberian darte las llaves de la ciudad nomas por tu impecable acento chilango!

PHERRO dijo...

Dile a Trying que es "onda", no "honda".
Oye, esos lugares se me hacen conocidos y ahora que veo tus fotos, pienso que a algunos no he entrado ni una sola vez en toda mi vida.
¿Cómo viste el patio particular de Marcelo? Ojala algunas de las cosas que ha hecho no se terminen cuando entre el nuevo gobierno, pero que el próximo no se preocupe sólo por la apariencia y las flores, los festejos, que vaya al fondo del problema y haga algo para remediarlo.
A pesar de todo, la ciudad tiene cosas muy interesantes y hermosas.
Te falta dar una vuelta por La Lagunilla, Tepito, el Zócalo y La Merced, nada más, si vas a esos lugares, ten cuidado con la cámara, porque la banda es cabula. En fin.
Cuídense, que estén muy bien y les vaya mejor cada día, luego nos leemos.

la MaLquEridA dijo...

Hola Araña.

todavia dijo...

Pherro:

Al Zócalo si fuimos, pero a la meche, tepis y la lagunilla de plano no, son materia pendiente para otra visita.

Deja tu la cámara... con que no nos dejen sin calzones por andar metiendonos a esos lugares sin cuidado!

Ese Marcelo nomas limpia donde ve la suegra.

Es que Trying se refería a su coche XD

todavia dijo...

Hola, MaLquE.

Noemi dijo...

Chingao. Como mola. Es una palabra totalmente ajena a mi español, nunca he sabido exactactamente que significa, siempre pensé que era una palabrota porque suena... Sonora y descarada.

Preciosa la historia de la biblioteca.

Abrazazo.

la MaLquEridA dijo...

Ya con calma comento.
A vera Araña:

He pasado por la biblioteca los últimos días muy seguido pero no he entrado porque cuando voy no voy precisamente a leer je.

A la Ciudadela ya no voy porque algunos comerciantes ni nos pelan. Cuando preguntamos por algo, eso si, si fuésemos gringos si nos atenderían de inmediato lo he visto y eso me da mucho coraje porque nuestro dinero también vale.

Así que mejor no hago corajes y paseo por la Alameda o por algún lugar cercano.

Me gustó tu crónica Araña, nunca podré hacer una como las tuyas.

besos.

todavia dijo...

Noemi:

Chingao es una palabrota pero la puedes usar para insultar o para muchas cosas.

Te regalo, por ejemplo, esta:

"Como dijo Westinghouse: ¿ Que chingaos?"


=)

todavia dijo...

MaLquE:

Si si, se a lo que te refieres, a mi seguido me tratan como dicendo "este guey no vale la pena pelarlo" pero a mi me vale porque mientras menos me atiendan mejor.

Pos a donde andas que no tienes tiempo de entrara la biblioteca eh???? ;)

Fernando Manda dijo...

Da gusto leer post como estos.