20100703

El día que amaneció dos veces.

Ahora que Trying esta de vacaciones y que yo estoy entrando muy temprano a trabajar, mi rutina por la mañana es más o menos la siguiente:

Me levanto a las 4:30 a.m., al sentirme de pie, los gatos despiertan también. Salimos los tres de la recámara, cierro la puerta para no hacerle demasiado ruido a Trying que duerme aún. Les sirvo comida, y preparo el desayuno para mí. Cuando me voy a la mesa, ellos –los gatos- están sentados junto al refrigerador esperando la porción de galletas felinas que les damos todas las mañanas, después, se salen a sentarse en el balcón porque saben que prenderé la luz y con suerte alguna polilla, hipnotizada por el brillo de la bombilla, terminará en sus garras. Mientras desayuno, enciendo la computadora, leo mi dosis de noticias, me pongo al corriente en algunos de los blogs y cuando se acerca la hora, apago la lap, lavo platos, voy a la recámara, me despido de Trying y me voy.

Pero hoy Trying, que ha tenido una semana horrible tratando de darle cauce a su obsesión trabajolica, estaba tan cansada que cuando llegué a casa me dijo: “Yo ya comí. Mientras te bañas yo me voy a tomar una siesta”. Salí y estaba tan profundamente dormida que yo, victima también de una semana fatal, decidí ayudarle acostándome unos minutos junto a ella para descansar.

Y esos minutos se volvieron horas. Desperté a las 9:30 p.m. sintiendo mucha hambre. Afuera el cielo despejado lucía lleno de estrellas. Salí del cuarto y cerré la puerta con cuidado tras de mí para que el ruido en la cocina no la despertara. Abrí el refrigerador, encendí la estufa y mientras preparaba algo, noté que los gatos, estaban sentaditos junto a sus platos de comida. Les serví y tras comer solo un poco –evidentemente no tenían hambre- tomaron posiciones para recibir galletas, sin dejar de mirarme como si no entendieran lo que estaba pasando. ¡Están confundidos! Piensan que amanece y repiten la rutina de todos los días sin error. Justo mientras escribo, ellos esperan en el balcón a que algún bicho perdido en el brillo eléctrico se deje cazar.

Que curioso, sin querer les alteramos el reloj biológico a estos bichos. Ahora deben estar preguntándose porque no termina de salir el sol.

Pero no fue la única sorpresa de este amanecer nocturno. Saque una foto desde la ventana para ilustrar la entrada.


Este es el cielo a la hora en que empecé a escribir este post, en la imagen, (algo ocre por la luz parásita de la ciudad), se alcanzan a ver Venus, Marte y dos de las estrellas de la constelación de Leo, Algieba y Regulus. Si se ve la imagen a su máximo tamaño –dandole click- se distinguen también Chertan, Zozma y otras estrellas menores. Pero se ve algo más, y por ello reproduzco la foto nuevamente pero ahora con títulos.



Clic para agrandar.


Desde principios de junio, ha estado visitando la tierra el cometa McNaught. Según los medios especializados, a principios de julio iba a ser visible a simple vista –mejor con ayuda de binoculares- en el hemisferio norte, al poniente tras ocultarse el sol pero perdiéndose rápidamente en el horizonte. No encontré –o, más bien, no supe interpretar donde la encontré- información sobre su posición exacta en estos días, pero tengo la esperanza de que la acumulación de luz en la cámara me regaló un atisbo a este fenómeno. Al menos tengo la seguridad de que un avión no era.

Hay mas cosas que contar, pero por su importancia no quiero hablar de ellas a la carrera. Lo haré mañana con el detalle que corresponde.

Son las sorpresas que puede traer un día en el que amanece dos veces.

14 comentarios:

Implicada dijo...

jejeje tu también posteaste sobre ese amanecer nocturno :)

cómo aprendiste de estrellas?
yo sólo reconozco a Orión, y las Pléyades.

Suerte este fin de semana largo!!!

Bruja Bonita* dijo...

Hola:

Es de sorprenderse con esas imagenes, y mira que much@s no prestan atencion en mirar al cielo y ver todo lo que ahi tenemos.

Gracias por compartir las imagenes.

Besos Brujos*

la MaLquEridA dijo...

¿Ves que puedes hacer muchas cosas en esos días que no trabajarás?.

Mira cuando veo al cielo la única estrella que veo es la polar y ni siquiera sé como se llama, tu te sabes hasta los nombres de sus primas y hermanas y demás jeje.

Oye pobres de tus gatitos que no saben si es de día o de noche jeje

Un abrazo tempranero Araña, disfruta mucho tu vida -que aquí entre nos me parece interesante- je.

Chau.

todavia dijo...

Implicada:

Ves por que te decia que era curioso como a veces, tan lejos, nos pasaban cosas parecidas? Yo también me sorprendi cuando leí tu post ;)

No se nada de estrellas, tengo un programita mágico que me dice todo (ya hable hace meses de el en el blog) Si quieres te lo paso, es genial!

todavia dijo...

Bruja Bonita*:

Ojala sea el cometa y no un bicho que iba pasando =)

todavia dijo...

MaLquE:


No se mucho, como te digo es un programa que tengo: Tomo la foto, enciendo la pc, comparo la foto con el plano en el programa y los nombres ahi estan. Con el tiempo te aprendes algunos y su posición, es todo.

Los gatos ya despues se dieron cuenta de que no era de dia y volvieron a irse a dormir. Huevones XD

Nah! mi vida es igual que la de todo el mundo: Trabajar, dormir, comer, trabajar de nuevo y pagar la luz, el gas, el agua, el telefono...

Ministry of Silly Walks dijo...

Cuando abrí la primera foto vi la estela de luz y pensé que era una mancha de mi pantalla.
Qué regalo. Yo sólo he visto uno en mi vida.

Puedo imaginarme a tus gatos en su perplejidad. Lucky sólo se siente así de confundido cuando le cambio la marca de croquetas.

Yo he tenido cielos nublados las últimas semanas, pero espero pronto despeje a ver si nos toca ver un cachito del mismo cielo por acá.

Jimena dijo...

Entre más lo pienso, más convencida estoy de que una belleza profunda, una felicidad suave, palpitan en todo eso que describes en el post: salir despacito de un cuarto para no despertar a la que duerme, o dormir junto a ella, y que los gatos, tejidos a los horarios de sus dueños, usen sus ires y venires como compases para la vida, y salir y tomar fotos del cielo. Y hasta pagar el gas, la luz, el teléfono. A ratos, la cotidianidad se enciende y es muy luminosa, sin necesidad de aspavientos, ni ruido.

todavia dijo...

Ministry:


Yo nunca he visto un cometa, y digo "nunca he visto" porque este tampoco lo ví, fue la cámara quien lo detectó. Si el cielo se despeja -porque hoy es del gris más aburrido que imagines- volveré a buscarlo. Si lo buscas hazlo despues de meterse el sol, hacia el poniente. Venus es fáci de identificar asi que no hay problema para encontrarlo justo encima de él. Dicen que con binoculares se ve muy bien y que su cauda es de color verdoso.

¿Que marca come Lucky? ¿Es de los gatos de montón que prefieren la que 8 de cada 10, como los mios?

todavia dijo...

Jimena:

Tu comentario es muy dulce y muy amable para alguien que, como yo, soy la cotidianeidad en persona.

Muchas gracias...

Crónicas Urbanas dijo...

Hola Mactans:

Puedo decir que te comprendo perfectamente. Con demasiado trabajo, o demasiada responsabilidad, los tiempos se confunden. (Parece que todos somos workaholic's).
Ahora... desorientar a las mascotas, ellas deben estar sincrinizadas contigo.
Justo me acordé de mi último post... esa foto te la hubiera pedido.
(Tendré que leer sobre {ese cometa).
Te felicito amigo, pero cuida la salud.
Daniel.

todavia dijo...

Daniel:

Que lástima que no supimos del McNaught en 2007, dicen que era tan intenso que se veia cuando aun el sol no terminaba de irse. Creo que se esta mirando solo en el America del norte, aunque no se si por ubicarse cada vez mas cerca del horizonte se empiece a ver en el sur mientras se aleja de la tierra.

Si debo cuidar la salud -más la mental- Trabajar a veces es nocivo.

Millenia dijo...

No sabía que había un comenta pasando cerca. Lo que tiene que ver con estrellas me gusta, en verdad es tan mágico ese programa sobre ellas del que hablas, aún para inexpertas como yo?
Tus gatitos están como cuando suceden los eclipses de sol, los animales piensan que ya se acabo el día y empiezan a prepararse para pernoctar jejeje y luego que siempre no :P Me lo recordaron.
Cuando estaba en la univerisidad varias veces me sucedió algo así, especialmente los viernes, llegaba muerta de cansancio a dormir, y cuando despertaba yo estaba como tus gatos en sí, pensando que era la mañana del día siguiente y saltaba de la cama pensando que ya se me había hecho tarde, cuando apenas eran las ocho de la noche del mismo día :P Que historias.

todavia dijo...

Si, conozco esa sensación de dormir y pensar que pasaron horas cuando fueron apenas minutos, y de querer irse a trabajar cuando ni siquiera cambiamos de dia =)

Te mande a tu correo datos del programa. Como te digo, algo le paso ayer a los comentarios en blogger.

Saludos!