20080925

"Elefantes en fuga" ó "La verdadera magia del circo" ó "Como sepultar las esperanzas en tres dias".

La noticia de la muerte de Hildra, la elefanta que escapo del Circo Unión y que fue arrollada cuando invadió una autopista en Ecatepec, Estado de México, provocando también la muerte del chofer del autobús contra el que cochó, ha dado la vuelta al mundo.


Foto de "El Universal"


No voy a abundar sobre el asunto del que ya se ha hablado bastante -y mejor de lo que pudiera hacerlo yo-. Yo voy vine a hablar de un hecho semejante, que ocurrió hace mucho, antes de que existiera internet, y que por ello, además de su no tan trágico final, no alcanzo las dimensiones que ha alcanzado el caso de Hildra.

Todos los años hacia escala en la colonia donde yo vivía el Circo Krony. En ese baldío se instalaban varios circos cada año, pero a mi padre le gustaba el Krony porque decía que tenia el mejor espectáculo y siempre que pasaba por ahí íbamos a verlo. No sé si era o no el mejor, escasamente conocí otros circos y recuerdo pocas cosas del show (tenia como 8 años) pero me encantaba, así que yo también pensaba que el Krony era el mejor y lo esperaba con ansia.

La ultima vez que que el Krony planto su carpa en ese lugar, una noche después de que mi padre nos llevara, la elefanta, al igual que Hildra, se escapo, pero ella no hizo una larga travesía: se limito a cruzar la calle y en lugar de chocar con un camión, se estrello contra el cristal de la panadería y se comió todo el pan. En realidad no sé si se lo comió todo o fue solo parte del rumor, lo cierto es que la vitrina estaba completamente rota, que el circo tuvo que pagar los destrozos hechos por el animal y nosotros, durante unos dias, debimos comprar pan a otro sitio. Tambien fue cierto que el Municipio prohibió al Krony instalarse de nuevo ahí y como a mi padre no le gustaba otro circo, esa fue la ultima vez que fuimos a uno.


Es muy triste la situación a la que están sometidos la mayoría de los animales en los circos. Se supone que con todo el alboroto que ocasiono el caso de Hildra, las autoridades mexicanas debían tomar cartas en el asunto y sancionar o de plano prohibir la exhibición de bestias a las que no se les puede proporcionar un hábitat adecuado. Aunque le confiscaron al Circo Unión dos elefantes mas, 10 tigres y clausuraron temporalmente el lugar de donde Hildra escapo; dudo que el asunto pase de ahí y creo que terminara convirtiéndose en otra nota curiosa en los diarios, algo que alguna vez paso y será olvidada, como ocurrió con el caso del Krony que jamás paso de ser el chisme del vecindario, hasta que un día vuelva a escaparse otra bestia que reviva la cuestión.

El cadáver de Hildra aun esta en una bodega esperando ser sepultado, pero me temo que la esperanza de decenas de animales de ser rescatados de la vida miserable a la que los someten ha sido sepultada ya.