20101212

Una esmeralda sumida en un sueño de niebla


Llegamos a Xalapa de noche, en medio de una espesa niebla que nos ocultaba un camino que se adivinaba hermoso. No lamento, sin embargo, el habérnoslo perdido pues la última parte de la carretera a Xalapa es una sinuosa vía de doble sentido, repleta de camiones de carga que vuelven una aventura cada rebase.

Después validar las reservaciones en la posada, quisimos salir a conocer un poco con el pretexto de buscar un sitio para cenar, con ayuda de un plano que nos regalaron en la administración nos enfrentarnos de noche al laberinto que son las calles en Xalapa. A pesar del enredijo, dimos con el centro a la primera.




A esa hora –serian las 10:30 P.M.- en el Parque Juárez solo algunas personas, como almas en pena, vagaban sin rumbo y preferimos jugar a la segura, meternos a un lugar donde cenar y regresarnos a dormir.


Unas enfrijoladas y una orden de enchipotladas de pollo nos dieron las buenas noches en La Casona del Beaterio, y al mismo precio que en EU pagaríamos por un par de horrendas Big Mac’s. El medico de Trying le dijo en su ultima visita que la comida mexicana es muy poco nutritiva y engorda, pobrecito, no sabe de lo que habla...

La mañana siguiente salimos muy temprano. Plano en mano, le propuse a Trying caminar hacia al Universidad de Veracruz que parecía muy cerca., bajamos un par de cuadras, torcimos dos esquinas y salimos hacia un jardín elevado al que había que subir por una larga escalinata.



Mil escalones después, aunque la vista era hermosa, descubrimos que los edificios que se alcanzaban a mirar desde abajo no eran la Universidad.


Eran un hospital de Seguro Social...  Bajamos de nuevo y preguntamos, nos enviaron en dirección contraria por otra subida larga como rosario pero esta, al menos, sin escalones. Xalapa nos estaba demostrando que para hacer El Camino de Santiago que esta recorriendo Bidan, nos falta mucho entrenamiento. Esta vez el ascenso valió la pena, llegamos a la Universidad Veracruzana (UV) pero no teníamos idea de por donde entrar. Un empleado con el que conversamos nos recomendó tomar el autobús estudiantil pero como tardaba mucho, tomamos un taxi.


-A la UV, por favor.
-A la USBI?.
-A la UV... ¿Es la Universidad de Veracruz, no?
-Por eso, a la USBI...
-¿Que no le dicen UV?
-Es que la Universidad es aquí donde estamos.

Estábamos en medio de un estacionamiento...

-¿Que no la UV es allá abajo? ¿Detrás de esa puerta? Es que venimos de visita y queremos conocer...
-¡Ahhh, por eso!, Ustedes quieren ir a la USBI.

-Ándele pues, llévenos a la “USBI”

Y el taxista arrancó el auto, mientras nos explicaba:

-Si, donde ustedes quieren ir es a la USBI, porque allá abajo, detrás de la puerta solo están los salones de clase de la Universidad.

Y nosotros pensando que la Universidad era precisamente eso... Nos dejamos llevar y el sitio donde nos dejo fue este:


Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información, es decir la biblioteca de la Universidad. Al menos no terminamos en otro hospital...

La biblioteca no solo es muy moderna por fuera, también por dentro.





Esta es la vista de la cuidad desde la sala de consulta. Xalapa es una esmeralda sumida en un sueño de niebla.

Los empleados de la biblioteca fueron especialmente amables con nosotros, nos permitieron tomar fotos, entrar y salir con nuestras mochilas sin pasar por la revisión obligatoria –tal vez de enterarse de mi origen chilango, otra cosa hubiera sido- y nos explicaron como llegar a pie desde la biblioteca a la zona escolar, esa a la que el taxista no nos quiso llevar.

Pero nada hay que reprocharle a nuestro respetable ruletero: de habernos obedecido, nos hubiéramos perdido los espectaculares jardines que rodean la USBI.




Una vieja amiga nos acompañó.



Los trabajadores de la UV aprovechan lo que la naturaleza brinda.


Desde algún punto se podía ver el Cofre de Perote.


Allá, muy atrás quedó la USBI.

Cuando finalmente llegamos a la zona escolar, moríamos de hambre, problema que solucionamos fácilmente.


Tres de estas cada uno para hacer rabiar al medico de Trying. Hace mucho que no probaba quesadillas tan sabrosas; en California hay imitaciones pero no saben igual. El secreto debe estar en la masa.

La Universidad Veracruzana -o la parte que pudimos ver- es muy sencilla.


Nada de lujos, como -me parece- debe ser la educación pública: Lo más valioso de una universidad debiera ser lo que hay dentro de las aulas. Lo cierto es que parece como si la USBI y el resto de la Universidad Veracruzana fueran instituciones distintas.

La UV cuenta con una diminuta tienda que infortunadamente abría hasta más tarde y nos quedamos con ganas de una sudadera. Queda pendiente un post de una visita a cualquier universidad gringa a ver si algún patronato universitario nacional me lee y toma ejemplo.

De la UV nos lanzamos al centro.


Que a plena luz del día lucía radiante, nada que ver con del lóbrego lugar por el que paseamos la noche anterior. La diferencia con el centro de Puebla, sin embargo, es abismal, en este se nota que la prioridad del municipio no es el turismo porque aunque hermoso, está algo descuidado, pero este descuido lo hace mas real y vivo. En centro de Puebla es hermoso, pero conociendo las mañas de su infame exgobernador, se deduce que el aliño de la ciudad tiene fines propagandistas...

Nuestro plan era regresar al D.F. la mañana siguiente, así que teníamos poco tiempo para encontrar eso que veníamos a buscar: Música Jarocha, por eso no hicimos estación en el zócalo y nos lanzamos a las calles.

Pero buscar no significaba no dejarnos encantar por las maravillas que encontráramos en nuestro camino.

Estos marimberos que tocaban a una cuadra del centro se dejaron filmar muy contentos. Uno de ellos tocando el güiro pedía dinero y peleó su derecho a ser inmortalizado en este blog. La foto es de Trying:


Nos cayeron tan bien que se merecen el anuncio: Marimba Orquesta Bahía, contrátelos al (228) 814 13 29  =)

Media cuadra adelante, nos encontramos con el Callejón del Diamante (Que debe su nombre a una leyenda bastante sangrienta), un andador de artesanías muy interesante


Como era muy temprano, apenas estaban colocando los puestos, pero no nos faltaron cosas para ver. Tuvimos una muy amena conversación con este señor que nos confirmó lo que ya habíamos leído en internet, que Xalapa, a pesar de ser pequeña, es una cuidad con una vida cultural muy rica. Nos dió muchos consejos sobre hacia donde caminar buscando algunos museos y sitios donde era probable encontrar lo que buscábamos.


¿Ven esa libretita en la canasta? Pues esa y unos aretes de grano de café ahora tienen su hogar en el sur de California =)

Salimos del Callejón del Diamante y nos encontramos con la Biblioteca de la cuidad de Xalapa




No es la más grande de la cuidad –esa es la “Carlos Fuentes”, a un costado de la Plaza Juárez- pero no sé porque me llena de ilusión que en las bibliotecas del país haya tantos jóvenes. Yo sé que en las mesas se ven muchas computadoras y pocos libros, pero aunque el gancho sea la banda ancha gratuita, sería peor verlas desiertas.

Caminar por las calles de Xalapa es como recorrer un laberinto.





Uno muy hermoso. El plano hasta entonces de poco sirvió, pero pudimos ayudarnos preguntándole a los xalapeños que son de lo más amistoso que se pueda imaginar.

Yendo hacia un museo que el vendedor en el Callejón Diamante nos recomendó, encontramos este letrero pegado en un ventanal:


Un taller de Jarana con clase precisamente ese miércoles por la tarde. Ya habíamos fracasado un par de veces en dos restaurantes con música viva pues solo tenían evento los fines de semana y seguramente era nuestra ultima oportunidad de encontrar algo de música veracruzana. Acordamos regresar a las 4:30, mientras tanto, seguimos caminando hacia el museo.

Casi al llegar pasamos por este callejón hermoso que me encantó, el Callejón de Jesús Te Ampare.

 
Pero como teníamos el tiempo justo para todo lo que queríamos hacer, no bajamos a caminar por él. “Para otra será”. Pensé.


La exhibición que nos recomendaron en esta  galería, fue una en la cual se le dió a un centenar de artistas un cajón de bolero para que lo hicieran con él lo que quisieran.


El sarcasmo foxista de este me encanta. (clic para agrandar y leer las etiquetas)


Otros eran interactivos, como este, que si dabas vuelta a la manivela, sonaba como violín.


No fui la única persona a la que le gustó, aquí hay un video que alguien más le tomó.

Este otro era de cuerda.




La muestra es itinerante, antes de Xalapa visitó Oaxaca y antes de eso en el D.F. Espero que pronto lo haga en otras ciudades porque vale la pena verla.

Saliendo del Museo, planeábamos regresar al centro, pero justo dentro del taxi cambiamos de opinión y quisimos dar una visita relámpago a Coatepec, un pueblo a 15 kilómetros de Xalapa que, según leímos, es hermoso.




Estuvimos algunas horas pero solo en el centro. Dicen que en los alrededores de la zona hay muchos sitios bellos, como el mirador, las cascadas de Xico o las aguas termales de El Carrizal, que lástima que no podíamos quedarnos otro día.

Tomamos un taxi de regreso a Xalapa ya con el tiempo contado para llegar al taller de jaraneros, para acabarla de amolar, el taxista no tenia idea de donde estaba la dirección que le dimos, a pesar de que cuando le preguntamos al subir dijo que sí. Ahí fue donde el plano que nos dieron al salir del hotel nos salvo el día pues por casualidad identificamos un crucero y siguiéndolo le hallamos solución a aquel entripado de calles. Cuando llegamos, el maestro Saúl Bernal y sus alumnos estaban de pie en la entrada. Hablamos con ellos, les contamos a lo que veníamos y estuvieron encantados de aceptarnos como “mirones”, pero nos contaron que su lugar de reunión, una tienda, estaba cerrado. Trataron de contactar al dueño sin éxito y, después de deliberar un poco, el maestro Bernal les dijo: “Ok, vamos a tener que buscar un sitio donde ponernos a trabajar”  y todos lo seguimos.



Cual fue mí sorpresa que precisamente el lugar que eligió para dar la clase fue el Callejón de  Jesús Te Ampare, ese que me quede con ganas de ver cuando buscábamos el Museo.


Callejón que, por cierto, debe su nombre a otra leyenda sangrienta:

Click en la foto para agrandar

Estos son un par de videos, apenas unos minutos, de una maravillosa clase que duró más de dos horas.
 



Saúl Bernal, es un estupendo jaranero que ha dado cursos en diferentes estados del país (Trying encontró un video parte de un documental donde uno de los protagonistas es precisamente él)
Nos enseñó como, la mayoría de las veces, los que escuchamos no nos damos cuenta del arduo trabajo que hay detrás de la música popular, el conocimiento teórico que tiene la gente que la toca, a quienes catalogamos erróneamente como artistas menores. Nos mostró como los Sones Jarochos, que a primer vistazo se parecen tanto de una pieza a otra son completamente distintos entre sí, y como los músicos, en lugar de limitarse interpretar una partitura, entablan una conversación sonora que no es evidente del todo y que resulta tan compleja como en otros ritmos, por ejemplo el Jazz.

Estuvimos ahí hasta que oscureció. Al final pagamos la cooperación por la clase, les dimos las gracias a todos y regresamos caminando al centro, callejonenado como si tuviéramos años viviendo en Xalapa y haciendo pausas porque entrábamos a cada tiendita, a cada galería y a cada librería que encontrábamos en nuestro camino. Cuando llegamos al zócalo ya era de noche. La plaza estaba llena de estudiantes que después de clase se van a platicar ahí, de novios de todas las edades, de gente que, como nosotros, buscaba terminar su día tranquilamente.


Buscamos un lugar para sentarnos, nos compramos una hamburguesa –no muy típica pero bien sabrosa- y nos sentamos a ver esfumarse nuestras útimas horas en Veracruz. De pronto un globero paso junto a nosotros. Trying me había contado días antes que, de niña, siempre tuvo ganas de tener uno de esos globos, forrados de hule de colores, a los que les amarran una liga y sirven para jugar a rebotarlos contra la propia mano, pero nunca, por una u otra causa pudo tenerlo. Le propuse comprarle uno y acepto con una sonrisota.


No tenia Trying un minuto con el globo que tanto tiempo esperó, cuando llegó una niñita de unos 6 años vendiendo chicles, le dijimos que no queríamos y se quedo mirando a las manos de Trying.

-¿Y no me regala el globo?
Trying no pudo resistir su mirada, le extendió el juguete y se lo regaló.

-¿Y como te llamas?
-Esmeralda.
-¿Me dejas tomarte una foto, Esmeralda?


Esmeralda -no puede haber nombre mas lindo para una jalapeña- nos dió a cambio la luna de su sonrisa y el recuerdo más bonito de ese larguísimo día en Xalapa, a donde llegamos atraídos por el sonido de una jarana y de donde nos trajimos una melodía de eventos que nos acompañaran toda la vida.

15 comentarios:

PHERRO dijo...

¡¡Aplausos, aplausos!! Excelente post, muy buenas fotos, se me hace que te haces el loco y eres un escritor de a deveras, narras muy bien, se nota que andabas a las prisas, pero poco que reprocharte, intercalas frases muy chingonas en tu relato, expresas con claridad tu pensamiento y las imágenes son un complemento en la fluidez de tu historia. Me quito el sombrero, bueno, no, porque no uso y además hace mucho frío y yo llevo el pelo a rape.
De verdad, excelente.
¿Entonces, vienen ó ya andan en el DFectuoso otra vez?
Sale pues, cuídense, que estén muy bien y les vaya mejor cada día, luego nos leemos.

todavia dijo...

Gracias, amigo Pherro, lo que dices es muy halagador pero nada más lejando de la realidad, nomás tengo muy mala memoria y necesito guardar aqui lo que me gusta para que luego no se me olvide.

veo que te confundí, ya estamos de regreso en Califas, lo que pasa es que hay poco tiempo para escribir y apenas ando contando lo que paso hace unos días. Es que soy de reacción lenta =)

bixitoluminoso dijo...

la jalapeña y su nombre son preciosos!

Implicada dijo...

No me canso de viajar.
Me gusta la niebla, los boleros, la marimba, lo verde, los callejones, las historias y las quesadillas.

Gracias.

María Beatriz dijo...

Excelente post! Me encantó!Son tan buenos tu relato y las fotos que a medida que avanzaba en la lectura sentía como si estuviera allí.

Que hermosa la sonrisa de esa niña jalapeña!

Muchísimas gracias por compartirnos el viaje,
Saludos =)

Fernando Manda dijo...

El pherro ya está pidiendo las fotos de Chiapas o algo así 8-)
Muy buen post, que se puede decir además de que se ve que disfrutaste un buen el poco tiempo que anduviste en México.

Se nota muchísima diferencia entre la USBI y la UV, parece una escuela secundaria. Lo bueno que el taxista no los llevó sólo ahí.
Las calles con los nombres sangrientos es algo que creo es común en las ciudades viejas de la republica, donde yo vivo no hay nada parecido. Creo que ya lo había mencionado antes jeje.
Mi ciudad es "moderna", pero carece de todos los rinconcitos magicos que se ven en Puebla y en Veracruz. De todos modos así la quiero jeje.
Saludos!!

la MaLquEridA dijo...

Ay araña, ahora si me cansé de andar caminando contigo qué bárbaro.

Oye, el médico de Trying no tiene la razón cuando dice que la comida mexicana engorda, eso no es cierto la que engorda es la gente que se la come jeje.

Y ya me voy a sentar un ratito porque de verdad estoy maravillada de todo lo que viste.

Besos cansaditos.

la MaLquEridA dijo...

Ah, estoy maravillada y cansadita, uff! Araña ora si el recorrido fue largo.

Bek dijo...

Y todo eso fue un día?? Uds si que saben sacarle jugo a sus visitas!

Yo en lugar de Televisa en ves de andarme gastando no se cuantos miles de pesos en spots con sus modelos buenazas, te contrataría a ti como "descriptor" oficial de las bellezas mexicanas, lo haces muy bien amigo, lo digo en serio.

Qué bello día, de principio a fin. Me gustó mucho la expo de los cajones de bolero :) En mi casa yo tengo uno, que era el que usaba mi abuelito hace uuuuh muchos anios! A ver si ahora que vaya le doy una arregadita.

La explicación del nombre del callejón "Jesús te ampare" me encantó cuando dice "...Una tarde nublada y de incesante chipi chipi" :D Me pregunto si los extranjeros entenderán el término...


Siempre me ha gustado la música jarocha, decidido que me tengo que comprar un CD o a ver si puedo conseguir un lugar para verlos!

Gracias por la paseada!! Me la pasé muy bien!

Bek dijo...

Era "En vez" :P

todavia dijo...

Bixito:

Esmeralda tenia una sonrisa de luna, textualmente. Iluminaba la noche con ella.

todavia dijo...

Implicada:

Que bueno que no te aburres. Perdon por lo largo y por estar contando por goteo, pero no hay tiempo para nada.

todavia dijo...

Fer:


Yo conozco muchos regios y hablan rete mal de tu rancho, pero no se por que siempre me ha latido como que es por pura envidia.

No se porque esa pinche mania de ponerles a todas las calles de todo el pais "Hidalgo" "Morelos" o "5 de Febrero" Las calles deberian tener el nombre que la gente les de, como antes. Por ejemplo, la calle de mi casa en México se llamaria: "Cerrada de Las Chocolatas." Te apuesto que en ningun lugar de Mexico habria una calle con el mismo nombre. Asi hasta nos ahorrariamos los codigos postales. XD

todavia dijo...

MaLquE:

Agarra aire que nos faltaa un dia. =)

todavia dijo...

Bere:

Gracias por la flor!

Te aseguro que los extranjeros no entenderian el termino "Chipi chipi" Fue lo primerito que Trying me pregunto: "Que es chipi chipi?"

Buscate en Youtube a los cojolites y a Son de Madera. Trying esta vuelta loca con ellos.