20090531

Portland! (parte 3)

¿Que nos motiva a ir de visita a un lugar?. Puede ser el efecto de la publicidad; de lo leído en la sección turística de un diario, revista o la relación insípida de cierto blog escrito por alguien sin nada mejor que hacer..., o por lo que familiares o amigos nos cuentan; algo que vimos en una película o leímos en libros de historia o vimos en TV. Atraídos por las elucubraciones de la imaginación, definimos nuestro deseo de acudir a cierto sitio para ver con ojos propios lo que solo hemos soñado. La visita puede materializar nuestras ilusiones o reducirlas a un montón de escombros, dejándonos con la “Guía del viajero” en la mano como recuerdo de la ingenuidad perdida. Oh decepción!.

Nosotros decidimos ir a Portland porque mi pareja, en un viaje en tren a Seattle (que ya prometió también visitaremos cuando, en 2055, la recesión lo permita) pasó por ahí y se quedo con la impresión de una ciudad hermosa y verde ,la cual apuntó de inmediato en su lista de intenciones. –Me instruye además, mientras escribo, que ya desde antes Seattle y Portland le atraían por el halo de ser la cuna de la música grunge de los 90’s: Nirvana, Pearl Jam, SoundGarden, y que el panorama desde la ventanilla fue solo el acabose-. El caso es que Portland estaba en su libreta y yo suelo, ante cualquier propuesta de paseo, responder que soy feliz en la calle, aunque solo vayamos al parque de aquí junto a comer tortas de huevo con chorizo y una “pecsi”.

Tenemos una manera un tanto absurda, de conocer lugares: Luego de investigar algunos sitios de interés en internet, nos lanzamos a caminar ayudados de un plano hacia esos lugares, aunque no siempre llegamos a ellos; porque si encontramos algo en el camino, si algo nos distrae o nos hace perdernos, olvidamos el objetivo y terminamos en lugares que generalmente no aparecen en las guías. Una de las cosas que más me gustan de mi pareja y que estoy empezando a aprenderle es algo que debería llamarse “turismo del color”; tiene un sentido del color sorprendente y encuentra belleza en lugares que otros -me incluyo- no notan. Cuando toma fotos, a veces la gente voltea a ver que demonios es lo que esta fotografiando. Me encanta. En este sentido, Portland superó con creces nuestras expectativas: Nos recibió con el traje verde esmeralda más brillante de su armario.

Jamison Square. Un parque que abre a las 5 am y cierra a medianoche! En el Sur de California, si la policía te encuentra en un parque publico despues de las 8pm te arresta. Esta ciudad es de su gente.



North Park, otro parque, muy cercano al anterior. Ojalá la foto le hiciera justicia a la luz del sol filtrándose por entre las ramas...



Algo así, era algo así...


A la entrada de la Universidad Estatal de Portland. “Que el conocimiento sirva a la ciudad” Una Universidad que, carente de cercas, se funde con la ciudad haciéndole honor a este lema.


SouthPark, el camino de entrada a la Universidad Estatal. Una docena de cuadras de autentico bosque.

Sendero del Maple en el Parque Washington. Este bosque encantado y lo que nos ocurrió en el merece mención aparte, pero será después

Recién desempacados del avión, un chico muy amable, nos dijo que éramos muy afortunados de ir en una semana soleada, que el clima no siempre es tan benévolo y que llueve a cantaros gran parte del año. Otra chica, estudiante de la universidad, nos contó que apenas en febrero los árboles no tenían una sola hoja.. De verdad tuvimos suerte.

Pero Portland tambien sabe vestirse de rojo:


5ta y Adler Street, justo frente al hotel. ¿Es mi imaginación o se parece al Paseo de la Reforma en el DF?


Árboles en un complejo de departamentos en el barrio Old Town.


Pioneer Square. Una especie de teatro al aire libre que la gente aprovecha para descansar.


Geranios colgando del pórtico de un restaurante en la calle 15. Las construcciones de ladrillo rojo son características de Portland


Ghanesa en el Museo de Arte de Portland. El patrón hindú de las artes no podía estar en mejor lugar. Dicen que es especialista en eliminar obstáculos. Debimos ir a verlo antes de visitar Washington park...

Si paseas por Los Angeles, no tardas en darte cuenta que es una ciudad de tonos grises. No es que no tenga atractivo, pero definitivamente no siento que me gustaría vivir ahí. Portland, en cambio, es una cuidad de color.



Linternas y adornos de papel en el exterior de la tienda Cargo, en la avenida 13



Jardinera en el patio de la tienda de la Universidad e Portland

Juego mecánico en el Festival de las Rosas.


Playeras teñidas en el mercado del sábado. Tengo una muy parecida a la que tiene forma de espiral y hasta me atrevo a salir así a la calle =)

Puesto callejero de comida. Hay un par de calles con puestos de comida y todos son de colores asi.

Podría seguir subiendo fotos la noche entera pero creo con eso es suficiente. Yo no se si cuando decidimos ir a Portland era esto lo que íbamos buscando, mi pareja seguramente si, pero para mi fue un descubrimiento. Viniendo de México, tan colorido como somos, lamento no haber me dado cuenta hace años esta manera de viajar, mis escasos paseos habrían sido mucho mas lindos. Como dije, no se si era esto lo que fuimos buscando a Portland, pero sé lo que iremos buscando en nuestra próxima salida.

4 comentarios:

Berenice dijo...

Yo no me atrevo a salir en bici ni en mi colonia imagínate. Las fotos son hermosas de verdad, el parque me encantó, lo verde, la luz. Muy bonito lugar!
P.D: Si, si le da un aire al paseo de la Reforma =)

todavia dijo...

Asi empece yo. La primera vez que me sacaron, casi a fuerza, fue horrible, pero rapido le fui agarrando gusto y ahora no la dejo.

Verdad que si se parece a Reforma antes de que le cambiaran el mosaico?

manila dijo...

Ea! que hermosura de lugar, es increíble cuantos lugaras hermosos hay para visitar, aunque lo lastimosos es no tener el dinero para visistarlos de uno en uno. Un saludo, muy lindas fotos :)

todavia dijo...

Si, es una pena que seamos tan pobres =(