20090112

enero 12 2006

Hace tres años llegue a este país. Nadie esperaba que las cosas fuesen así de fáciles, que después de tanta desconfianza mostrada por el personal de migración nos dijeran simplemente “Pues eso ha sido todo. Pueden pasar”. Regresamos al hotel por nuestras cosas, abordamos un taxi hasta el puente y cruzamos a pie arrastrando pesadas maletas. Nadie nos esperaba al otro lado, no había autobuses ni siquiera pude ver una cuidad. Todo lo que vi fue una avenida, una cerca de piedra y detrás una barrera de hierbas muy altas que impedían saber que había mas allá.

-Ese es el zoológico. Espérame aquí, voy a llamar un taxi.

Y me quede esperando en la acera de una calle sin nombre, pensando, conforme a mi usual incongruencia: “¿Y porque no visitamos el zoológico?”

Esa es la primera memoria que tengo de Estados Unidos: Dos maletas pesadas, una calle solitaria, una cerca, una barrera de hierbas amarillas que el viento hacia bailar pausadamente bajo un cielo azul y un sol a plomo. Y el silencio.

Y tu cruzando la calle de regreso, deprisa, sonriendo.

-Ya viene.



Imagen del Zoologico de El Paso, Texas, visto desde la perspectiva en que lo veia yo mientras esperaba.


Aclaracion: Cabe notar que no existe ninguna barrera de hierba y puede verse claramente el estacionamiento del Zoologico. Quise dejar el texto tal y como lo escribi antes de obtener esta imagen de "Google Street View" como una muestra de la manera en la que en nuestros recuerdos (o al menos en los mios) deformamos (deformo) la verdad. Quizá la idea de una barrera de hierbas me parecio poetica, quizá mezcle la imagen de otro recuerdo con este, no lo se. Juro que todo lo demas es cierto.

10 comentarios:

this ordinary life dijo...

y lo que si es cierto es que si llegue..............y por ti...

todavia dijo...

Y el taxista me recordo al que lleva a Bill Cosby en "El fantasma de papa". Nomas faltaba que volteara y preguntara si adorabamos a satan =)

Aunque ahora que lo pienso, quiza eso tambien es un invento de mi retorcida memoria.

Breuil dijo...

La memoria, en ocasiones, es creadora de recuerdos más que simple acumulador.
Saludos desde el cur

todavia dijo...

Tienes razon, es obvio que mi memoria convirtio cuatro escualidos arbolitos en una muralla de espigas doradas bailando al sol.

Y habra que ver cuanto de lo que recuerdo ha recibido una bondadosa "talacha" mental.

Berenice dijo...

Ni siquiera me imagino que pudo haber pasado por tu mente esos momentos; miedo? esperanza? mezcla de las dos? Me da mucho gusto que todo haya pintado a las mil maravillas.
Cuántos recuerdos habremos idealizado al paso de los años? Cuales serán como realmente recordamos?

todavia dijo...

Si, era una sensacion de emocion, nervios -miedo no- y ganas de unos tacos al pastor que no te imaginas.

Si todo sale bien, cuando estes en Suecia te acordaras de mi: Vas a tener unas ganas locas de unos taquitos de suaperro, de unas gorditas de chicarron prensado -con todo y pelos-, de un agua de horchata, de unos tlacoyos de masa azul y de tamales que no te imaginas. Aqui existe la imitacion de todo eso, pero no es lo mismo... Alla me imagino que dificilmente encontraras algo similar. Vas a extrañar hasta al que se sube al micro vendiendo "productos de calidad" o chicles, y el tono cantadito del pelado que te dice "psss pssss mi reyna!"... vas a extrañar Mexico...


Y si, estoy sospechando que mi vida es muy distinta a como la recuerdo. Pero con mi optimismo, seguro me gusta mas la version corrregida y aumentada que me he creado =)

nada tiene sentido... dijo...

Sabes... no creo que fuera así, porque por ejemplo he estado bien enfocado en buscar zapatos en cables y me he encontrado en muchos lugares como avenidas, freeways, etc. Un abrazo y gracias por observar el blog.

todavia dijo...

Yo tampoco pienso que siempre sea ese el motivo de colgar unos zapatos en cables de luz y si lo es, no ocurre asi en todos lados. Lo cierto es que aqui, en cuanto alguien tiene la feliz ocurrencia de colgar un par, no pasan mas de tres dias en que alguien los retira.

Luis Ricardo dijo...

Bueno, bueno.

El recuerdo es lo que tenemos. Además el choque del recuerdo contra la imagen de Google no podría ser más elocuente.

todavia dijo...

Maldito Google! me arruina la poetica! tan lindo que se escuchaba eso de "hierbas amarillas que el viento hacia bailar"

Ni modo de decir "cuatro arbolitos flacos espiandome escondidos detras de una cerca" =(