20101031

Mexico para llevar


Estamos preparando la fiesta de cumpleaños de Trying. No es una fiesta en forma, es sólo una reunión familiar con tostadas como menú. Dentro de unos minutos la casa estará llena de gente, los gatos se esconderán bajo la cama y nosotros comeremos rico y mucho. Ayer en la noche fuimos al supermercado a comprar las cosas que nos tocaron: las tostadas, los refrescos, queso, crema y zanahorias. En esta ciudad -y en todo el sur de California- existen unas cadenas de supermercados latinos a donde casi nunca voy, primero porque ir al supermercado no es mi actividad favorita y segundo porque hay algo en el ambiente de los supermercados que me desespera –Creo que es la iluminación, aunque también podría ser que en México trabaje mucho tiempo con uno de ellos- Por lo regular cuando llego a entrar a uno de ellos, trato de salir lo mas rápido posible, pero ayer mientras recorríamos los pasillos, llegó a mi mente Berenice, que se fue a vivir muy lejos, a un país muy distinto al nuestro y que, aunque lleva relativamente poco tiempo viviendo allá, se nota que ha empezado a extrañar muchas cosas que antes –tanto ella como yo- dábamos por seguras, y de repente me di cuenta de la fortuna que tengo en contar no solo con vivir en una población con gran porcentaje de gente latina sino de contar tan al alcance de la mano con sitios como este, a pesar de lo feos que suelen ser.

(No es mi intención ponerte triste, Bere, te pido disculpas si con este post llegases a sentir nostalgia, pero mientras caminábamos buscando, me acorde de ti y empecé a tomar fotos para escribir este post, porque son este tipo de cosas, las pequeñas cosas que pasan de repente y que por su pequeñez se pierden fácil en la neblina del tiempo, las que quiero rescatar del olvido apuntándolas aquí.)

En estas tiendas encuentras cosas que no encuentras en ninguna de las cadenas de supermercados gringas, aunque aquellas tienen un pasillo de “ethnic foods” rara vez lo que venden ahí tiene el estilo pintoresco que nos caracteriza


La Super KolaShampan dice tener él autentico sabor salvadoreño. También venden Inca Cola, que supongo tendrá el autentico sabor peruano. =) Lo más curioso es que ninguna de las dos es sabor cola.


El sabor y el envase es el mismo que el “Jarritos” de México, excepto que aquí viene la etiqueta en inglés; podría parecer obvio pero no ocurre igual con la Coca Cola y la Coke que por fuera son iguales pero saben muy distinto.



Algunas de las cosas que se ven en estas tiendas son como espejismos, se parecen a lo real pero se desvancen cuando te acercas. Este queso tiene la bandera y un nombre muy mexicano, pero esta hecho en Estados Unidos “por manos mexicanas” (exactamente como el 70% de todos los productos de California). Incluso, si te detienes a pensar un poco antes de comprarlo, el queso amarillo no es ni siquiera tradicional, de hecho en México muchos lo llaman “queso americano”


Arriba la cosa “real”, abajo la versión americana con mucho mas tiempo en el mercado. Pregúntenle a un mexicano con cual de estas dos aderezaría sus chicharrones...


Chicharrones como estos, por ejemplo =)

Según me cuenta Trying, fue hasta mediados de los ochentas que empezaron a  llegar masivamente productos mexicanos –y latinos en general- y cuando surgieron este tipo de supermercados. Antes, la gente tenia que esperar a que un camión que venia desde Los Angeles pasara a vendiendo de calle en calle. Las señoras salían todos los viernes a comprar tortillas y toda una serie de productos que no podían conseguirse de otra manera.








En 1970 los migrantes sufrían tan solo para poder comerse un taco porque conseguir el elemento básico, las tortillas, era una odisea. Hoy podemos conseguir en un supermercado no solo lo esencial, sino cosas que en aquellos años habrían significado un lujo impensable.



Otros que hasta rayan en lo kitsch.


Este lo tengo que probar algun día =)

Y hasta unos que de plano confirman que seguimos siendo aquel pais que fascinó a André Bretón.


A la derecha, fuera de cuadro, estaban imagenes de La Virgen Maria y de San Judas Tadeo. Para quien no sepa quien es este señor, aqui les dejo un enlace para que conozcan a San Jesus Malverde

Los migrantes que recién llegamos disfrutamos de lo que a otros les costo mucho conseguir, nuestra adaptación a un nuevo pais es muy sencilla comparada con lo que debieron pasar quienes nos abrieron el camino y a aun asi nos quejamos de que nos hacen falta muchas cosas. Yo no se si habría tenido la fuerza para vivir en un lugar como en el que Trying vivió hace años o como en el que Berenice vive hoy; para ser como ellas, hacen falta voluntades y sueños muy grandes. Y un corazón con mucho espacio a donde guardar los pedacitos de México que nos van a andar haciendo falta, mucha falta, en el camino.

6 comentarios:

Implicada dijo...

Mmmmm pásenla muy bien

coman rico

yo voy llegando


pronto les daré mis recomendaciones de Pebla

Crónicas Urbanas dijo...

Hola Mactans:

Qué surtido que está ese lugar. Se ve que en ese sentido se consiguen muchas cosas de México, y otros lugares.

Como siempre, muy precisos esos comentarios, parece que uno los estuviera viendo.

No hay nada mejor que poder consentir a la chica que amamos. Espero que la pasen bien.
(Por lo que se ve hay una torta esperando para soplar velas).

Saludos, amigo.
Daniel.

todavia dijo...

Implicada:

Que bueno que ya llegaste! me muero por ir a leer todo lo que nos vas a contar sobre Puebla y el congreso al que fuiste.

Descansa. Tte mandamos un abrazo fuerte fuerte

todavia dijo...

Daniel:

No se si te gustan los pasteles, pero si te gustan de este habrias pedido doble rebanada! estaba delicioso!

Ministry of Silly Walks dijo...

Una sola vez visité un súper mercado como éste. Fue en Denver y tampoco me gustó. Pero qué variedad de cosas! Yo estaba fascinada con los diferentes tipos de frijol que se podían conseguir, mucho más variados que aquí y la cantidad de productos de tantas partes.
Tienen suerte, más arribita, cuenta una amiga que vive en Minnesota, ya no se consigue.

Bek dijo...

:)))))))))))
La foto que más nostalgia me dió fue la del aparador de pan de dulce! qué bárbaros somos unos golosos! Acá existen dos o tres variedades y nosotros!! :)
Sólo te`puedo decir que eres un afortunadazo, si no hubieran venido mis amigas trayendo kilos y kilos de provisiones de verdad que me hubiera vuelta ya loca, es increíble lo mucho que se extraña esa comida a la que uno está acostumbrado desde que nació. Ahora que vaya a Méx una maleta me la llevo vacía, verdad de Dios!!
Gracias por tan rico Post y FELICIDADES a Trying!!