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20110522

Con vértigo.


Nuestra búsqueda del libro aquel que me encantó  en le Festival del Libro de Los Angeles comenzó en el lugar que supusimos mas indicado: La librería más grande que hay cerca. Pero en Barnes & Noble no supieron nada de la existencia del “El Barranco” a pesar de que les proporcionamos el numero ISBN con el cual dicen poder conseguir casi cualquier libro. No tenian El Barranco, pero si una promoción especial de un libro sobre la reciente boda del príncipe Guillermo...




Créanlo o no, estaban rematando los últimos ejemplares...
Y cuando todo falla, siempre esta internet. Buscamos la manera de comprar el libro en alguna librería de Estados Unidos. Una de las grandes ventajas de este país es que puedes comprar casi todo por internet, te envían tus compras en apenas unos días y regularmente no es peligroso proporcionar números de cuenta o enviar cheques para realizar los pagos. Pero para nuestra mala fortuna no encontramos ningún sitio que vendiera el libro, ni siquiera usado.

...
A mi pocas veces me emociona la idea de comprar algo. No quiero decir que nunca compre nada, al contrario, creo que soy de cartera bastante blanda, pero puedo decir que no a casi cualquier cosa que se me antoje; sin embargo, en ocasiones, hay cosas de las que me enamoro y las quiero y si para conseguirlas no tengo que empeñar el alma o a alguno de los gatos, lo hago. Yo estaba ya buscando la forma para hacer el pedido del El Barranco a una librería española cuando Trying econtró el sitio en Flickr de Diego Fermín, el ilustrador del libro (fueron las ilustraciones lo primero que capturó mi atención en la feria) y le envió un mensaje que él contestó casi de inmediato:

“Hello, great news and thanks for the appreciation. Send me a message, we'll talk I can send you the book”

Tras un intercambio de mails acordamos un trato, nosotros le enviamos el pago y él nos envió el libro... que sorprendentemente llego en menos de una semana.


El sobre nos llegó casi abierto. Queremos creer que por causa del maltrato normal en el transporte y  no porque el Homeland Security Office desconfiara del letrero con el que diego advertía que se trataba de libros.


Ese oscuro objeto del deseo...


Pero no solo nos envió ese libro, además nos mandó este otro: "Souvenirs, Souvenirs", un muy inquietante catalogo sobre objetos, casi todos de su autoría, que formaron parte de una exposición.


Y "La Sequía" un libro de cuentos. Hay tanto en los dibujos como en los textos, un aire de desolación y misterio, de candidez y perversidad que hipnotizan. Un libro de cuentos tan breve debería poder leerse de un tirón en cuestión de horas, pero no es posible, hace falta regresar y volver a leer y detenerse en los dibujos, El libro es un misterio.


Y una postal

Yo no se bien porque cuando curioseábamos entre los puestos me detuve en “El Baranco”  Me atrajo la obscuridad de los dibujos, creo. Leí solo las primeras dos paginas pero fue suficiente, me atrapó. 
“Isidro es hijo de Isidro. Su padre fue muy listo. Les echaron del pueblo donde vivían; los demás no eran tan listos.
(...)
Romerita es hija de Romerita. Su madre fue muy valiente, una vez le venció a la muerte. La segunda vez ya no pudo."


El Barranco es un cuento tenebroso, como un sueño donde no sabes  que parte es símbolo y cual realidad que el cerebro retuerce en un intento porque no la reconozcas.


Las ultimas dos imagenes tomadas del sitio de Diego Fermín


Diego Fermín nos dedicó la copia que recibimos por correo.


El último mail que le escribimos agradeciéndole esta dedicatoria y sus obsequios ya no lo respondió. No volvimos a insistir. Creo que es mejor dejar así, como inconcluso, el contacto que tuvimos. Es el misterio que corresponde a su obra. Parte de algo que, de no tener los libros justo enfrente, pensaríamos que nunca ocurrió.

Gracias, Diego.


20110508

Festival of Books 2011


¿Como supimos que la feria Léa-LA estuvo mal organizada? Pues porque al día siguiente fuimos al Festival Of Books  de Los Angeles Times y la diferencia fue enorme. A esta feria vamos cada año, pero ya desde antes que yo llegara a EU, Trying iba por su cuenta. El año pasado, ya no recuerdo ni por que, no hablé de esta visita, -pero sí de la de 2009. Es una lastima que no haya escrito un post del festival 2010, porque para este año hubo un cambio importante: la feria se mudó de sitio, de la Universidad de California de Los Angeles (UCLA) a la Universidad del Sur de California (USC). Yo en realidad no tengo nada en contra de la USC, pero por ser la primera universidad que visité, le tengo aprecio a UCLA. Además pienso que su campus es mucha más bonito. Aquí unas fotos para comparar: Del lado derecho la UCLA durante la feria 2010 y del izquierdo la nueva en USC ¿Cuál les gusta más?







Aunque arquitectónicamente son semejantes, la luz tiene un efecto más intenso en UCLA, será por el color de los edificios, no lo sé, pero a mí hasta la mascota de UCLA me gusta mas que Tommy el Troyano...



Esta feria que ofrece más de 300 expositores, más de 100 conferencias que abarcan temas desde periodismo, hasta cocina; desde literatura hasta cómics y recibe en tres días a mas de 140 mil personas dentro del campus de una universidad que tiene de por sí ya muchas cosas interesantes que ofrecer, no tiene comparación en tamaño y organización a la feriecita Léa-LA. La comparación podría resultar injusta, pues el español no es el idioma oficial en EU, porque el Festival of Books lo organiza Los Angeles Times, que utiliza su poder difusión para publicitarlo y porque el este lleva celebrándose 16 años mientras que Léa–LA lo hace por primera vez; pero las comparo porque a la salida de la feria en español nos hicieron una encuesta en ese sentido... al cliente lo que pida.


Extrañamente no traje fotos del aspecto general de la feria para mostrar que había un mar de gente. Tengo, sin embargo esta foto de un stand que nos hizo recordar a los amigos de España, Bidan, Noemí y José Angel. En este stand no vendían nada, tenían solo revistas, folletos y libros en catalán y los expositores estaban muy contentos de hablar con uno de cualquier cosa. A nosotros nos hicieron una breve investigación heráldica y resulta que Trying parece tener alguna ramificación noble en su familia.

El único inconveniente con el Festival of Books es que un día entero no es suficiente para recorrerla bien, por ejemplo, nosotros nos apuntamos a dos paneles, uno sobre desarrollo urbano en Los Angeles y otro sobre una novela póstuma de un escritor que murió hace tres años, David Foster Wallace (yo no lo conozco, pero Trying si). Al primero si fuimos pero el segundo, de tan entretenidos que estábamos, se nos olvido. Nos quedamos con ganas de ver muchas cosas, de regresar a varios lugares... Pero con hambre definitivamente no.



Para comer, en vez de ir a buscar comida chatarra, nos fuimos al comedor estudiantil, donde por 11 –una ganga- dólares te ofrecen un bufete sencillo pero mucho mejor que un par de burritos sobre preciados. Además así pudimos saborear una probadita de la vida universitaria en USC.


Aquí prácticamente no había visitantes, solo maestros, trabajadores y alumnos. Trying tuvo una excelente idea en buscar este sitio, porque no tuvimos que hacer largas filas, comer a la carrera y mal acomodados por ahí en alguna jardinera.


A que no adivinan cual es mi plato y cual el de Trying =D

Después anduvimos por ahí paseando, disfrutando del sol y sacando fotos.

Muchos estudiantes utilizan bicicleta para trasladarse dentro de la universidad, que es muy grande, pero a pesar de que tienen múltiples lugares para dejar las bicis, parece que tienen algunos problemas de estacionamiento...

 
A esos de abajo les debió causar gracia ver donde acomodo esa chica su bicicleta rosa...

Al festival va gente un poco extraña.


Pero muy risueña.


Y de todos lugares...


...En verdad de todos lados.



Una de las razones por las que el Festival fue mucho mejor que Léa-LA es porque fue al aire libre y en las instalaciones de una universidad, no solo porque un campus universitario ofrece, como dije, muchas mas cosas que ver y hacer que un salón de eventos cerrado, sino porque además, la gente, que es quien construyen el éxito o fracaso de cualquier evento, se comporta diferente, mucho mas natural, ante la ausencia de muros.



 


 


 
 
Mientras que un foro cualquiera siempre terminara siendo una marca registrada, la calle, en cambio, es nuestra.

Ya de regreso en casa, a contabilizar el botín obtenido en ambas ferias:

 
 Postales, una revista, un par de libros, dos fólderes, una caja y varias cosas gratis que reparten por ahí gratuitamente. A mi se me fue un libro que ví en un stand muy extraño que no tenía a la venta los libros que exhibía. Afortunadamente Trying, que tiene mejor memoria que yo, recordó datos para poder encontrarlo:
 

Ilustración de Diego Fermín.




Y como ellos, vamos a buscarlo.

20110502

Léa-LA



MetroLink es un sistema de transporte parecido a un tranvía, que comparte camino con el ferrocarril. Es rápido, cómodo, pero no muy económico y sobre él pesa la fama de que choca a cada rato porque sus conductores tienen la costumbre de conducir mientras mandan textos por celular y porque gente loca decide suicidarse poniendo su coche sobre las vías de un crucero.


Chatsworth 2008. Dicen el el chofer no vio la luz porque iba mandando mensajes...

¿Porque arriesgarse entonces a abordarlo para ir a Los Angeles? Porque queríamos ir a la Primera Feria del Libro en Español, organizada por la Universidad de Guadalajara y el Gobierno del Estado de Jalisco.

La primera parada obligada en Los Angeles para cualquiera que se precie de ser “latino” –sobre todo si vas muriendo de hambre- es el Grand Central Market. Una plaza que seria la envidia de cualquier mexicano expatriado en cualquier país escandinavo... las fotos de ahí las tome pensando en Berenice a quien ya le estamos pensando en enviar un paquete anti-nostalgia.

 
Un mercado  mexicano en forma, hasta con aserrín en el piso y toda la cosa.
 

 
Aunque el mercado no es solo mexicano, sino “latino”. Puedes incluso darte el lujo de contrastar la comida de cada lugar, sus semejanzas y diferencias, como por ejemplo nosotros, que realizamos un estudio comparativo entre las pupusas salvadoreñas.
 

Y las gorditas mexicanas.


Yo en particular prefiero las gorditas, aunque cualquier dietista se asustaría de saber que nuestro almuerzo consintió en una de cada ejemplar...

Una de las cosas que se nos quedaron pendientes y que a Trying le causo un coraje monumental, porque se quedo con el antojo que traia pendiente desde hace meses, fue comer una deliciosa empanada argentina, porque el puesto donde las vendian y al que acostumbrabamos ir cada que pisamos Los Angeles, ya lo cerraron....

La Feria Lea-LA se inauguraba hasta las 11 am y como llegamos temprano tuvimos tiempo de caminar un rato por ahí para bajar el almuerzo.

 
Este tranvía que se anuncia como el de recorrido más corto del mundo te cobra 25 centavos por subirte una empinadísima calle. El viaje dura cosa de un minuto. Creo que si calculas la relación costo-distancia también podría anunciarse como el tranvía mas caro del mundo...
 

Ese que se ve al final es el inicio del viaje, nosotros estabamos ahi esperando que se abriera la puerta para bajar.

 
Arriba, una fuente inmensa, un centro comercial, un hotel, un museo y la salida a la calle que te lleva al Disney Concert Hall, ese edificio hermoso de Frank Gehry que ya visitamos antes.
 

 
A nadie queremos engañar contando que visitamos el museo, solo fuimos a la tienda...
 
 
...Y tampoco voy a intentar impresionar con mis amplios conocimientos del arte abstracto contemporáneo: Esta escultura, hecha con pedazos de aeronaves, se parece el contenido del bote de la basura de donde trabajo...

Ya cerca de la hora, nos fuimos al Staples Center donde se efectuaría el evento.

 
Staples Center... Disney Music Concert Hall… Kodak Theatre... en este país cada vez hay menos espacio para la cultura sin compromisos comerciales...

La Léa-LA resulto ser muy chiquita, algo mal organizada, aunque con buenas intenciones: En toda el área de Los Angeles y sus alrededores se estima que habitan cerca de un millón de mexicanos o méxico-americanos y la Universidad de Guadalajara (UdeG), que ya tiene oficinas el Los Angeles, esta planeando abrir un campus para ofrecerle a esa población una opción de estudios con validez automática en México.


El evento, o al menos la inauguración, no estuvo exento de ese estilo demagógico y pedante del oficialismo mexicano. Esta foto la he dejado al tamaño original (click en la foto) por si alguien quiere tener el disgusto de conocer a Emilio “Etilio” González Marquez, gobernador del Estado de jalisco, famoso por sus donaciones millonarias del presupuesto del estado a la Iglesia y por salir borracho a pronunciar discursos del os que luego se arrepiente:



Y a Consuelo Záizar, presidenta del Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes, institución a la que le he hallado “inversiones” muy interesantes como esta.




Creo saber de donde ha salido el tinto y los bocadillos de apio y pan árabe que dieron tras los discursos de apertura...

Afortunadamente no todo el post tiene que ver con el presupuesto del gobierno mexicano, (aunque bien podían haber dedicado algunos miles a publicidad, porque se notó a leguas que a la feria Léa-LA le faltó promoción.)



 
No todo el tiempo estuvo así, después se fue llenando un poco más.
 
 
Aunque nunca llegó a atiborrarse.

Una de las cosas mas ocurrentes que hicieron fue darnos a la entrada etiquetas para que cada quien eligiera una palabra, la escribiera, y la usara como gafete de identificación mientras deambulaba por los pasillos de la feria. ¿Adivinan que palabra elegí yo?

 
La prueba de que la intención con la feria era la mejor, son los invitados a dar charlas y a presentar libros: Sara Sefovich, Sanjuana Martinez, Gioconda Belli, Eduardo Matos Moctezuma, Anabel Hernández, Pedro Angel Palou, Laura Restrepo, Isabel Allende, Salatiel Alatriste, Lidia Cacho, Elena Poniatowska son solo algunas de las figuras que participaron. Nosotros llevábamos el tiempo contado y solo podíamos elegir un panel, aunque de rebote acudimos a dos: El primero sobre ortografía, donde los expositores eran el director, nomás, de la Real Academia de la Lengua Española y el director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.


Trying y yo tuvimos una larga discusión sobre la Academia (los países de lengua inglesa no tienen nada parecido) No voy a aburrir a nadie sobre el particular, de todos modos no soy el fan numero uno de la Real Academia, pero mirando la manera en como el inglés se deforma y cada vez se parece más a los mensajes de texto en celulares y Facebook, me alegro que, aún dinosáurica como es y con su reacción caracolesca, exista la Real Academia.

Este señor fue el verdadero motivo de quedarnos hasta bien entrada la tarde en la diminuta feria.


MaLquErida, que se lleva de a cuartos con Paco Taibo II, sabe de lo que hablo: Este señor es un chingón. El vino a presentar en Los Angeles –aunque esta a la venta desde hace meses- su libro : Pancho Villa: Una biografía narrativa. No voy a hablar más de Paco Taibo, mejor les dejo unos pedacitos de la conferencia que pude grabar.


Antes de la conferencia nos lo encontramos en los pasillos viendo libros. A Trying no le gusta pedir autógrafos ni sacarse fotos con una personalidad con la que se encuentra; tampoco es mi deporte favorito, pero con Paco iba a hacer una excepción. Desistí porque él traía puesta esta camiseta.



Foto no hubo, pero conversación si, breve pero muy intensa, como si nos conociéramos de tiempo. Por ahí si se lo encuentran en una conferencia, en una presentación de un libro o en una marcha (porque le encanta el jalengue) no lo duden, hable un poquito con el, vale la pena.

Nos preguntaron a la salida de Léa-LA si acudiríamos de nuevo el año que entra y dijimos que si, aunque esperamos que traigan mas editoriales, que mantengan la calidad de los panelistas, que elijan un lugar abierto para realizarla y que se preocupen menos por los bocadillos y los discursos de funcionarios que solo buscan acomodo para la feria electoral del 2012.