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20091205

Campos de Fresas por Siempre

Son las 4:30 am de un sábado y la única luz de la calle que se halla encendida es la de esta casa. Yo me lamenté toda la tarde de ayer porque a mi jefe “se le ocurrio” que era buena idea trabajar el sábado, además de entrar a las 6 am y pasar el día con la amenaza de permanecer ahí indefinidamente porque “hay que terminar ese trabajo mañana, a huevo”

Mientras yo escribo esto, estacionados a un costado del camino en las afueras de la ciudad hay hileras de autos, dentro, trabajadores de la fresa dormitan porque están a punto de empezar su día. Ellos pasan todos sus sábados agachados entre los surcos a 8 dólares la hora. En la humedad y el frió de la mañana y bajo el quemante sol del medio día dejan su vida a cambio de no tener que padecer de las pobrezas que pasaron en el lugar de donde vienen, aunque evitarlo signifique dejar que su vida se escurra entre los surcos, entre el frío de la mañana y el sol del mediodía, entre lunes y el sábado, agachados en el campo recogiendo junto con las fresas, pedazos de ese sueño que casi nunca se les cumple: Regresar un día al lugar de donde vienen.


Tal vez no debería quejarme.


Trabajadores recogiendo fresas en el condado de Orange (foto: Patrick Powers)

20090405

No hiring

Cansados del desfile de aquellos que a diario van a preguntar, en esta procesadora de limón decidieron mejor colgar estos letreros.



Aquí tampoco hay empleo. ¿Quedo claro?

20090325

Suerte

La empresa donde trabajo se dedica a la elaboración de herramienta, mobiliario y maquinaria industrial. Si alguien imagina una empresa moderna y gigantesca se equivoca, somos una empresa muy pequeña y el lugar es una bodega ruidosa y oscura. La mayoría de lo que hacemos es mobiliario simple, protecciones metálicas para edificios o reparaciones, pero también se diseña maquinaria para mejora de proceso. Esto ultimo, que se escucha tan complicado, en términos sencillos significa que cuando una empresa necesita que parte de su labor sea más simple, barata o cumpla con alguna nueva ley, nos pide crear maquinaria o el rediseño la que ya tiene. Nuevamente, si alguien esta imaginando complicados desarrollos de ingeniera comete un error: Nuestra labor es copiar maquinaria que ya existe o, basados en un artefacto dado, adaptarlo para que realice nuevas funciones; todo, por supuesto a precio muchísimo menor que si se comprara el aparato original o se solicitara el servicio al distribuidor autorizado. Somos una versión industrial de lo que serian los laboratorios productores de medicamentos genéricos: “Lo mismo, pero más barato.”

En los últimos meses, debido a la crisis, las empresas buscan de reducir costos a como de lugar, esto ha provocado que nos lleguen pedidos con esta consigna: Crear maquinaria que realice el trabajo que normalmente realiza mano de obra humana o que ayude a prescindir de la mayor cantidad de personal posible. Actualmente, el equipo de trabajadores a mi cargo esta desarrollando tres proyectos para una empresa agrícola que harán innecesario del trabajo de 3 personas por cada terreno de cultivo. Esta empresa posee al menos 3 plantíos, por lo que hablamos de 9 despidos. Nuestro cliente es parte de una asociación que se compone de otras 4 empresas con aproximadamente la misma cantidad de huertas cada una; esas otras empresas esperan con ansia el periodo de prueba de los equipos, manifestando que, de funcionar como esperan, ordenarían para sí los artefactos. Con su adquisición, la sociedad agrícola tendría un ahorro neto superior a los 900 mil dólares al año, despidiendo en total a cerca de 45 empleados. La tasa oficial de desempleo, según cifras del estado de California, rebasa ya el 10%, pero como los afectados por la creación de estas maquinas serian, principalmente, trabajadores ilegales que cultivan frambuesa, sus despidos no se reflejarán en este porcentaje pues ellos oficialmente no existen; pasarían a ser solo uno más de esa multitud de espectros que se aproximan semana con semana a las puertas del taller preguntando por trabajo y a quienes invariablemente les tengo que responder, sintiendo un vuelco en el corazón, que por ahora no.

Los tres proyectos tienen como fecha limite para entrega de prototipos la primera semana de abril. Hemos completado uno y los otros dos muestran importantes avances. El dueño, mi jefe directo, habla entusiasmado de la gran suerte que tenemos de estar cerrando buenos tratos en tiempos de crisis, “Justo ahora que están despidiendo a tanta gente, nosotros tenemos trabajo asegurado para todo el año. Tenemos mucha suerte, ¿No crees?”

“Sí,” respondo ”supongo que tenemos mucha suerte...”


Chispas producto de soldadura MIG en acero galvanizado.

20090321

De Tent City a Cartolandia

En Sacramento, la capital del estado de California, en la ribera de un río existe un campamento de cerca de 200 personas que no tienen ni casa ni trabajo. La mayoría de quienes viven ahí son indigentes que llevan mucho tiempo en las calles, pero desde hace algunos meses, a ellos se han sumado personas afectadas por el desempleo y los desahucios provocados por la crisis. “Tent City”, como se le conoce al sitio, ha estado más de un año ahí, pero tras su reciente descubrimiento por una reportera el programa de Oprah Winfrey (Considerada, por cierto, una de las mujeres más ricas de E.U. con una fortuna calculada en 1500 millones de dólares), los medios se han abalanzado a cazar historias de quienes lo habitan, dándole al sitio una repentina fama como un símbolo de la difícil situación que atraviesa el país. Los habitantes de Tent City no cuentan con agua, ni luz eléctrica, no existen baños y tareas que consideramos cotidianas como tomar una ducha son imposibles aquí.




Foto: de Justin Sullivan/Getty Images North America. Fuente: Los Angeles Times.

Algunos de sus residentesllevan años viviendo en las calles y dicen sentirse como en casa en Tent City, pero otros que están ahí como ultimo recurso hacen desesperados intentos por salir y recuperar la vida que una vez tuvieron:





Una mujer quien dijo llamarse Tammie (A la izquierda. La acompaña: Lisa Ling. Reportera para “The Oprah Winfrey Show”.) y vive con su esposo, dijo: “Él (se refiere a su esposo) era azulejero, pero como la gente ya no esta comprando casas y no hay quien necesite colocar azulejos. Perdimos nuestro auto y nuestro apartamento. Perdimos todo lo que teníamos.” Lo peor de vivir en Tent City es perder las comodidades diarias que la gente da por hecho. “Tomar una ducha cuando quiero, ir al baño, prender la luz, arreglar mi cabello y maquillarme. Extraño verme como una chica”






Jim Gibson, quien trabajó en la industria de la construcción casi toda su vida y hace cuatro meses llego al punto de no poder pagar la renta dijo: “La cosa mas preciada que se puede tener en Tent City es el agua. Tenemos que caminar mas de 3 millas para conseguir una botella de agua.”

Fotos e Información:
The Oprah Show





Renee Hardley, una mujer que, junto con sus gatos, termino hace meses en Tent City huyendo desde Seattle de la violencia domestica dijo, hablando sobre las medidas que el gobierno ha tomado como paliativo para la crisis: "Siguen poniendo un curita en todo ¿Por qué no nos dan trabajos o casas con un alquiler moderado? Noventa por ciento de los que estamos aquí no queremos vivir aquí. Esto empieza de verdad a dar miedo"

Foto: Justin Sullivan/Getty Images North America. Información
“La Jornada”


Las autoridades estatales, que habían hecho caso omiso respecto al campamento en una zona donde está prohibido asentarse, pero debido a la atención que los medios han prestado al asunto, anunció que retirará el campamento y buscara ubicar en otro lugar a sus residentes.

Tent City puede ser un suceso terrible y novedoso para el “american dreamer” promedio, pero en otras partes del mundo y particularmente en México, estamos muy familiarizados con situaciones como así. Cada estado, y casi cada ciudad del país tiene su “Cartolandia” que vendría a ser la mejor traducción para “Tent City”. La diferencia es que nuestros cinturones de miseria se multiplican exponencialmente: En Sacramento la existencia de cerca de 150 tiendas de desposeídos ha causado revuelo; mientras que tan solo en el Distrito Federal se calcula existen cerca de 360 mil familias en viviendas construidas con materiales de desecho, todo ante el desinterés tanto de autoridades como de casi todos los medios.


Asentamiento en Progreso, Yucatán. Muy cerca de donde el gobierno de este estado mexicano planea invertir en un desarrollo turístico. 250 familias viven en condiciones semejantes en este sitio. Foto e historia de Diario de Yucatán

Y no es que seamos menos sensibles que nuestros vecinos: El desinterés es producto de vivir en situación de crisis durante décadas. La amenaza de terminar algún día en lugares como estos es tan cercana que ha dejado de admirarnos.