En Estados Unidos virtualmente ya no existe la televisión abierta. Si no compras servicio de paga, no tiene caso que tengas en casa un televisor. por eso nosotros no tenemos.
A Trying y a mi la tele no nos hace falta, pero hemos discutido mucho sobre lo que haríamos en caso de tener hijos y no terminamos de ponernos de acuerdo: Yo opino que si deberíamos tener y ella que no. Como no tendremos hijos, seguramente no tendremos que decidir esta cuestión; pero tenemos un problema semejante: vivimos con dos “niños” en un departamento demasiado pequeño y a veces se aburren, lo que provoca, entre otras cosas, que duerman y coman de más y terminen aumentando de peso.
Por eso, para mantenerlos entretenidos y activos. A Trying se le ocurrió suscribirnos a un servicio de televisión para gatos que ha resultado un éxito:
La programación no es muy variada, pero a ellos parece no importarles. El costo es muy económico: 1.99 a la semana por una barra de pan. Los comensales en principio tenían miedo de acercarse, pero ya descubrieron que aquellos son un par de cobardes que se contentan solo con verlos de lejos y ahora se acercan sin importarles mucho su presencia.
Gatos contentos, pájaros contentos, nosotros contentos y hasta la compañía esa que produce el pan de plástico también se leva su tajada. No podría ser mejor.