20100228

El sol no sabe

En este país, donde el primero de mayo de 1886, con un movimiento obrero sin precedentes se gesto la posterior consecución de la jornada laboral de 8 horas como un derecho de los trabajadores del mundo; pero en donde, mostrando un profundo desprecio a la historia y a la dignidad obrera, el Día del Trabajo se celebra el primer lunes de septiembre. hacerle ver al patrón que trabajar 10 horas diarias es un absurdo porque la gente ya no rinde las ultimas dos, tiene un merito especial. Por eso, a partir de este lunes, celebramos nuestro regreso al horario normal y nos olvidamos de desvelos.


Tendremos de nuevo tiempo para tomar café con calma, hojear algunos diarios y navegar blogs antes de salir corriendo hacia el trabajo. Esa es la noticia buena.

La mala es que voy extrañar el abigarrado festejo de los cuervos al amanecer en ese cruce en el que puntual me esperaba la luz roja.


No eché en saco roto la recomendación que de Bichito: Graba más secuencias de tu trayecto casi nocturno” Tal vez él sabia que esta visión, como todas las que valen la pena, duraría muy poco.
No tengo, lo sé, futuro en el séptimo arte.

Mañana a la hora de costumbre, en ese lugar habrá solo un par, pero nosotros sabemos que ellos están siempre ahí y que el sol nunca se entera. La próxima vez que ustedes lo vean, majestuoso y amarillo, dueño de todo el color y el cielo. podrán decirle satisfechos “yo se algo que tú, con todo tu poder, no sabes”

Perro azul

Tenemos desde hace unos meses un perro viviendo en el sitio en donde trabajo. Es un pitbull color “gris rata” de esos a los que pomposamente los criadores le nombran “Blue”. Mi jefe decidió comprarlo –dice- para que cuide el negocio cuando esta cerrado. Cuando lo vimos por primera vez, era apenas un gordo y tierno bebe que batallaba para no tropezarse con sus propios pies; hoy todavía no cumple aún el año y aunque conserva su infantil dulzura, su figura que anuncia la bestia que pronto será. Yo no le temo a los perros, pero sería ocioso hacer un recuento de la multitud de historias de ataques que le ha construido a esta raza su fama de peligrosos; no creo que sea justo etiquetar un animal por un puñado de casos, pero por si la dudas, mantengo cierta distancia. Cuando llegó Smokey no lo hizo solo, junto con él vino Brownie, un diminuto, malhumorado y nervioso chihuahua que tenia 8 años viviendo en casa de mi jefe.

El sitio no es apropiado para que viva nadie, hay demasiado ruido, ni una brizna de hierba y desde el patio donde se les improvisó un corral lo único que puede verse es una hilera de camiones que van a dejar su carga de limón a la empacadora vecina. Ninguna de las personas que trabajamos ahí tiene tiempo para visitarlos, así que la mayor parte del día se la pasan encerrados en su corral, aislados de la gente.

Smokey lleva casi toda su vida en ese corral, pero para Brownie el cambio fue traumático: De ser el perrito de la casa, con derecho a subirse a los sillones y convivir las 24 horas con la familia, se vio repentinamente confinado a un espacio terregoso de 3 por 5 metros, con un miserable techo de lamina y una caseta de plástico para dormir. Dentro del lugar donde están los perros se guardan enseres de uso poco frecuente por lo que solo en pocas ocasiones alguien tiene que ir ahí. Cuando eso pasa, Brownie llora y golpea la puerta de malla ciclónica. Es un espectáculo muy triste.

Por el asunto del Tilikum, la orca que mató a su entrenadora en SeaWorld, había pensado escribir respecto a Smokey, otro animal poderoso al que se le tiene encerrado en condiciones deplorables como si se buscara a propósito que un día desataran su furia contra quien les da de comer, pero algo, que cambió abruptamente el final de esta historia, pasó: Cuando llegamos a trabajar, mi jefe tenia el cadáver de Brownie en el piso frente a él. Nos dijo que lo encontró dentro de la caseta de Smokey, debajo de su edredón para dormir y que el pitbull estaba echado junto a la entrada. El cuerpo del perrito tenia heridas semejantes a rasguños en el costado derecho y el abdomen. Todos pensamos de inmediato que Smokey lo había matado. Como todo cachorro, a veces Smokey quería jugar, pero resultaba muy grande y pesado para un chihuahua gruñón que además, pienso, le tenia rencor porque la llegada de este marcó el principio de su exilio. Cada intento del pitbull era respondido con una agresión, así que fue lógico suponer que por fin Smokey había perdido la paciencia.

Un exámen medico determinó que Brownie murió de asfixia, tal vez por dormir enredado en el edredón. También nos dijeron que las heridas que presentaba en su costado se las había producido el mismo, quizá intentando salir.

Smokey se ha quedado solo en el corral. Fui a verlo y no quiso acercarse. Quizá es la sugestión que me ha dejado el final de Brownie, pero yo lo vi muy triste. Le tomé esta foto, es la única foto que le he tomado y la única que le tomaré.

20100226

Cómplice de asesinato

Una noticia que le dio la vuelta al mundo como la nota escandalosa que sirve para acarrearle público a los diarios fue la de la muerte de Dawn Brancheau, entrenadora de cetáceos en el parque temático SeaWorld, en Orlando Florida. Mientras se llevaba a cabo un show de exhibición con Orcas, una de las ballenas, Tilikum, considerada como la orca más grande en cautiverio, la tomo del cabello con sus fauces arrastrándola al fondo de la piscina. Brancheau murió por ahogamiento y a causa de las heridas que el animal le provocó.

Dawn Brancheau

La de Brancheau es la tercera muerte en la que Tilikum ha estado envuelta. La primera en 1991 en Canadá, donde otra entrenadora, Keltie Byrne, que accidentalmente cayó al estanque y Tilikum la mató de forma idéntica a la de Brancheau, todo ante el horrorizado publico. En 1999, tras el traslado de la ballena a Orlando –que autoridades del parque canadiense afirmaron no se debió a la muerte de Byrne- un chico de 27 años, se escondió dentro de SeaWorld cuando este cerraba, para introducirse sin permiso al estanque de Tilikum. Su cuerpo fue hallado al día siguiente, y aunque presentaba múltiples mordidas, la investigación determinó, convenientemente para SeaWorld, que había muerto de “hipotermia”.

Este viernes en conferencia de prensa, el presidente de SeaWorld Parks & Entretainment, anunció que a partir de este sábado, se reanudará el show de las orcas, con la variante de que los entrenadores ya no entrarán al agua; todo esto tras declaraciones de autoridades policíacas de Orlando que aseguraron que la entrenadora “resbaló” en el tanque, contradiciendo testimonios de espectadores que afirman que la orca se lanzó sobre la mujer arrastrándola a la parte profunda de la piscina con violencia.
 

Detrás de Jim Atzhison, presidente de la cadena SeaWorld mientras realiza su anuncio, se asoman (¿amenazantes?) las orcas.

Expertos habían venido advirtiendo de la peligrosidad de Tilikum y, en general, de los animales marinos en cautiverio con fines de espectáculo. Tenerlos confinados a una piscina implica riesgos tanto para los animales como para los humanos que los cuidan y entrenan.

Según declaraciones de la hermana de Brancheau, “ella amaba a las ballenas como a sus hijos”. Puedo apostar que la entrenadora gozaba su trabajo, y también sospecho que era perfectamente conciente del riesgo que este implicaba. Pero pienso: ¿Sabia, Dawn Brancheau, en que consistía exactamente su trabajo?.

SeaWorld dice ser un parque que le ofrece al publico la oportunidad de “auténticos e inspiradores encuentros cercanos con animales exóticos, los mejores juegos mecánicos y los más innovadores y excitantes shows y atracciones”. También dicen preocuparse por la fauna “hemos rescatado mas de 17 mil animales marinos varados, enfermos o heridos, incluyendo especies en peligro de extinción”

Tilikum fue capturado en 1983 a la edad de dos años, en aguas de Islandia junto con otras dos ballenas. Ninguno de estos tres animales se encontraba “varado, enfermo o herido” y por supuesto las orcas no están en peligro de extinción. Todos ellos fueron capturados con la intención de venderlos y fue así como este macho llegó al parque canadiense para luego ser comprado por SeaWorld. El único propósito de tener cautivo a este animal es el de cobrar por verlo “actuar”. El riesgoso empleo de la señorita Dawn era el de hacer más rentable que por su mera presencia a Tilikum y algunos otros de los animales del parque.

Tal vez Dawn Brancheau nunca meditó en la verdadera naturaleza de su empleo, así como muchos de nosotros no nos detuvimos a pensar en el asunto cuando acudimos a uno de estos parques (yo fui una vez a ver un show de ballenas beluga en México: Tres hermosas ballenitas blancas, muy simpáticas, que nos hicieron aplaudir hasta el cansancio) ¿Qué hace que un animal que vive en aguas del Ártico termine sus días brincando a través de un aro en una piscina diminuta? ¿Qué hace que una mujer arriesgue su vida sosteniendo ese aro? ¿Qué motiva a funcionarios públicos y privados a mentir obscenamente y e ignorar sin escrúpulo alguno las muertes que provocan estas acomplejadas bestias? El dinero que todos nosotros pagamos a cambio de un boleto.


Tilikum (cuyo nombre en lengua Chinook significa "Amigo"), confinado temporalmente en un contenedor separado del resto de las orcas de SeaWorld Orlando. La dirección del parque dijo que la ballena macho volverá a participar en el show: “El ha sido parte de nuestro equipo y seguirá siéndolo... Removerlo del show seria una pena”.
Todas las fotos fueron tomadas de Los Angeles Times

20100223

Shutter Island

Fuimos a ver Shutter Island. Me gusta mucho ir al cine con Trying porque tiene una visión especial, nota cosas. A Trying le gusta mucho más el cine que a mí y sabe mucho mas del tema que yo, que difícilmente recuerdo a un actor por su nombre, -ya no hablemos de directores-. Mi cinefilia es algo burda: yo voy a divertirme y ocasionalmente me topo con alguna buena cinta y la comprendo, pero Trying nota cosas, detalles que yo no y es muy lindo platicar cuando salimos de lo que acabamos de ver. Aprendo. Trying transformó Shutter Island de una buena cinta de suspenso en una película muy interesante, con un mensaje que yo noté solo de soslayo y al final.


A mi gusto tiene sus defectos, pero también cosas destacables, como el sonido, que hace el 40% de la cinta, nomás por este detalle vale la pena no esperarse al DVD (cuando brinquen de su butaca sabrán de lo que hablo). Evito contar detalles de la cinta, pero recomiendo poner especial atención a los sueños del protagonista. Que envidia me da la gente que sueña así, aunque sean pesadillas; será porque mis sueños son tan breves y simples que se olvidan tres minutos después de abrir los ojos.


20100221

Cuervos

En las mañanas, cuando ya casi nos vamos a trabajar, una docena de cuervos –a veces dos- se posan en los cables de luz que corren en el callejón detrás de la casa y nos despiden con su escandalera. Siempre he querido tomarles foto pero entre las prisas porque ya es hora de irse, lo lejano de los postes de luz y lo mucho que se mueven no he podido. Los cuervos son inteligentes, desconfiados, gruñones y no les gusta la cercanía de los extraños: Cuando el intruso es más grande que ellos (como por ejemplo una persona apuntándoles con una cámara) se alejan deprisa, pero cuando es más pequeño, lo acosan hasta hacerlo huir. Los he visto perseguir halcones en grupos de tres o cuatro, los picotean durante el vuelo hasta que la rapaz se retira. También persiguen gatos: Hace como tres meses sorprendí a dos de ellos lanzándose en picada sobre Willie quien asustado que terminó perdiéndose en el callejón. No sé si Moshki ha sufrido sus embates, me imagino que por su tamaño los cuervos no se le acercan. Ramona sale poco al techo así que ella esta a salvo.


Estos no son los que se posan detrás de la casa, estos estaban junto al camino, una tarde rosa que regresaba de trabajar.

Me gustan los cuervos. Su plumaje brillante, su vuelo franco, el contraste de sus siluetas oscuras contra cielo eternamente azul de California es una de las cosas lindas que tiene este lugar.

Pero encontrarse un parvada de sombras frente a tu ventana también tiene un lado obscuro: Trying me escribió una vez un hermoso pero triste mail donde me decía que sus malos recuerdos se convertían en pájaros negros que se asomaban todas las mañanas a su ventana; en ese entonces yo pensé que hablaba en sentido figurado, pero al llegar aquí descubrí que sus terrores eran reales. Los cuervos solo están ahí observando, como si esperaran o supieran algo. Como si vinieran por ti.

“Nunca Más”.

Esta semana que mi horario de trabajo se recorrió una hora, el camino que antes andaba con luz de día ahora lo ando con un sol que apenas se despereza. Y el trayecto me ha reservado algunas sorpresas: en el sitio donde siempre me encuentro una o dos aves, esta semana hallé esto:

Estaban lejos, aún era de noche y la avenida ya estaba pobladas de coches. ¿Se escuchan sus graznidos?

Los cuervos pueden ser una fiesta o una pesadilla, depende del ánimo de quien los mira.

¿Tú que ves?

20100218

Diez horas

En este país donde se paga por horas y los contratos colectivos son una especie en peligro de extinción, los horarios de trabajo suelen ser algo caprichosos; y en medio de esta crisis, con una tasa de desempleo que raya en el 13% y rodeados de gente que se arrojaría sin pensarlo a cubrir la plaza que dejas, incluso por un salario menor, pensar en cambiarse de trabajo no parece una opción. Mi jefe, que se debate entre el capitalista sanguinario y el ser humano que viven dentro de él, tuvo la delicadeza de invitarnos a comer y explicarnos la situación de la empresa y las opciones que tiene para cumplir con sus contratos, y nos propuso dos opciones: Trabajar 9 horas diarias y 5 los sábados o trabajar 10 horas diarias y descansar el fin de semana completo, durante los próximos tres meses como mínimo. Tras una breve votación, la decisión casi unánime fue la de 10 horas, comenzando este pasado lunes.

En esta cuidad de migrantes, trabajar jornadas largas es signo de bienestar. Yo he conocido gente que se deprime si solo trabaja 40 horas por semana, otra que tiene dos empleos de jornada completa y algunos que trabajan los siete días de la semana con horario de entrada pero no de salida. La vida es muy cara aquí, los migrantes sueñan con tripular una inmensa camioneta equipada aunque solo se suban a ella para ir a trabajar, tener una casa grande aunque solo la visiten para dormir, y el teléfono móvil de ultima generación aunque solo reciban llamadas de trabajo y marquen solo para avisarle a su familia que van salir tarde otra vez.

Podría fanfarronear diciendo que prefiero ser pobre a trabajar sin descanso, jactarme de que no necesito ni la cuarta parte de las cosas que es casi obligatorio poseer en EU y presumir que para sentirme feliz me basta con tener cubiertas las necesidades básicas pero, aun cuando esto es cierto, también debo aceptar que hay muchas cosas que Trying y yo queremos hacer para las cuales se necesita dinero irremediablemente y que ninguno de los dos esta en posición de ignorar por más tiempo la fecha de nuestro retiro que, si bien lejano aun, nos alcanzará y es preciso estar preparados.

Sobre el trabajo, Marx escribió:

“...El obrero ni siquiera considera el trabajo parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha adjudicado a un tercero. Por eso el producto de su actividad no es tampoco el fin de esta actividad. Lo que el obrero produce para sí no es la seda que teje ni el oro que extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario...”

K. Marx. “Trabajo Asalariado y Capital” 1849

Y cuentan que cuando le preguntaron a Buda (hay quien dice que fue a Ghandi) que era lo que más le sorprendía de la humanidad este respondió:

"Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud; y que por pensar ansiosamente en el futuro olvidan el presente, de tal forma que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro, viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido "

No sé en cual de estos dos estadios me encuentro yo, me parece que, como casi todo el mundo, un poco en ambos...

Trying ya contó muy brevemente la difícil situación que atraviesa el magisterio aquí en EU y la manera en que la crisis presupuestal de California va a afectarnos; así que este asunto de las horas extras viene a convertirse en una noticia buena a pesar de los pesares: Mientras muchos pasan las de Caín viviendo del seguro de desempleo que da el estado, si bien les va, yo tengo trabajo, mucho y garantizado, aunque esto signifique no tener ya casi tiempo para nada en las mañanas y llegar en las tardes con la pila a media carga.
 

Las ventanas de donde trabajo. La luz pasa a través de ellas, pero tan difusa, que lo único que se ve son manchas de color irreconocibles. Esta es mi visión del mundo durante 10 horas al día.
Por ello, quizá, a veces no lo comprendo bien.

20100214

Manual para el viajero en tiempos de crisis

A mí, aunque a veces parezca lo contrario dado el tiempo que paso en la red, me encanta salir a pasear. La broma es que cuando Triyng me pregunta que adonde quiero ir, le respondo que mientras se trate de ir a la calle, no importa el destino: “ya sabes que a mi, con tal de salir, aunque sea al parque de aquí enfrente a comer tortas de chorizo y una ‘pecsi’ ” Trying no me cree, pero uno de estos días voy a preparar unas tortas de chorizo con queso, unas latas de coca, (porque de la “pecsi” nomas me gusta el nombre) y le voy a mostrar como es un pic-nic estilo Chapultepec. Prometo fotos.

El atractivo turístico de los pobres en el Distrito Federal. Chilango que no se fue un día de pinta al bosque, no ha vivido.

El caso es que tenemos pendiente unas vacaciones. El año pasado tuvimos la fortuna de ir a Portland y este año tenemos la intención de ir a Nueva York, pero la verdad es que la crisis está bien dura y aunque ambos aún tenemos empleo –cosa que en estos tiempos es un privilegio- una salida a otro estado es algo que esta en “veremos”.

Mientras se decide si vamos de vacaciones a Nueva York o nos quedamos a comer tortas en el parque de junto, hemos intentado aprovechar los lugares lindos que hay aquí cerca. Uno de estos lugares es Bubbling Springs, que traducido vendría a ser algo así como “Manantiales Burbujeantes”. Por el nombre podría creerse que es un río, pero en realidad es un canal de desagüe para agua de lluvia.

La ciudad esta llena de alcantarillas como esta para recoger el agua de lluvia y enviarla separada de las aguas negras y lo mas limpia posible al océano.

No tire basura! Desagua en el océano”

Los últimos kilómetros de este sistema de drenaje corren a cielo abierto y junto a él se construyó una vereda. Hay que decir que no es muy popular, la gente aquí –y creo que en todo el país- prefiere caminar en el centro comercial.


El sendero es muy apacible y hay mucho más para ver de lo que parece. El agua, a pesar de no ser pura, esta suficientemente limpia para ofrecerle hogar a una serie de aves migratorias que hacen su estación de invierno.

 
Esta garceta blanca estaba muy buscando bichos a la orilla del canal. ¿Notan sus plumas algo erizadas en la cresta? Es porque no le agradan los paparazzi...
 
 
También hay patos silvestres, cientos de Patos Reales y Khaki Campbells que; igual que nosotros, esperan un guiño de la fortuna para volar a Nueva York.
 
 
Gansos de todos los colores. Este en particular me gusto porque se parece al famoso aquel de los pastelitos.

Y, por supuesto gaviotas, que no pueden faltar donde hay gente porque saben que un grupo de humanos en un parque significa comida.

En este caso, acosadas por este brioso chamaquito que no cejaba en su intento de atrapar una. Mamas: cuando su niño tenga batería excedente, póngalo a corretear gaviotas –o palomas, el efecto es el mismo- ellas lo descargaran por el resto de la tarde.

Sinceramente no entiendo porque el lugar luce tan desierto, siendo gratis y mucho más hermoso que cualquier montón de tiendas.

 
 
 
Definitivamente algo estamos haciendo mal.


Y tal y como anuncian las alcantarillas, el canal desemboca en el mar.

 
 
 
Hace 10 años, justo ahí detrás de donde se ve ese velero, un avión de Alaska Arilines con 85 personas a bordo, se estrelló en el mar provocando la muerte de todos sus ocupantes. En la orilla se erigió un monumento para conmemorar el hecho.
 

Un reloj de sol. ¿Se alcanza a ver la placa en el suelo, justo junto al 4?


El vuelo 261, proveniente de Puerto Vallarta y con destino a Portland, se desplomó a 8 millas de la playa frente a los asombrados ojos de algunos bañistas que, como nosotros, paseaban tranquilamente disfrutando del sol. Alrededor de la plataforma del monumento, hay una serie de placas con datos de cada una de las victimas.


Una nenita de 4 meses era la persona más joven a bordo.

Supongo que es casualidad que Bubbling Springs desemboque precisamente aquí, pero después de un paseo tranquilo resulta sobrecogedor encontrarse esta historia.

Pero la vida sigue y tras la visita al monumento, nos encontramos más cosas bonitas en la playa.


 

En estas últimas dos, Ángel y José nos mostraron lo hábiles que son pescando. Había varios adultos ahí y ninguno tenia tanto éxito como ellos =)

Ya un día habrá dinero para ir a Nueva York o incluso a Europa, pero si no, siempre nos queda la opción de meter en la mochila un par de tortas de chorizo con queso, unas pecsis y lanzarnos a descubrir las maravillas, dichosas o tristes, que hay cerca.